Israel, en el decimosexto día de hostilidades, estudia hoy ampliar su ofensiva en el Líbano. Ya han muerto más de 400 libaneses y 50 israelíes, entre ellos nueve soldados ayer en el asedio a la localidad libanesa de Bint Jebeil, el golpe más duro que ha asestado Hezbolá al Ejército israelí.
La infantería israelí prosigue hoy su ofensiva contra esa localidad fronteriza, mientras que la aviación israelí ha atacado esta madrugada 90 supuestos objetivos de Hezbolá en el territorio libanés.
Responsables militares israelíes han pedido a los habitantes de las aldeas del sur del Líbano que abandonen sus hogares, pues "en breve se producirá un ataque", en un llamamiento emitido por una emisora de radio y mediante octavillas. Mientras, los aldeanos libaneses protestan por el bloqueo de las rutas y las hostilidades, ya que tienen dificultades para desplazarse hacia el norte.
Un policía ha muerto y otros dos han resultado heridos hoy en la región de Zahle (este) alcanzados por un misil disparado por la aviación israelí. En la ciudad meridional de Tiro, al menos 16 personashan sido heridas durante los bombardeos nocturnos israelíes.
Reunión del Gabinete para Asuntos de Seguridad
En Israel, el Gabinete para Asuntos de Seguridad, presidido por el primer ministro Ehud Olmert, se reunirá hoy para decidir si intensifica la ofensiva en territorio libanés, según medios locales. La prensa local cree que el Ejército extenderá su ofensiva a varias aldeas del sur libanés, mientras una fuente del Gobierno citada por la radio pública sin identificarla ha afirmado que las operaciones "seguirán hasta la victoria".
El secretario general adjunto de la milicia libanesa de Hezbolá, Cheik Naim Kasem, también ha mostrado su determinación en declaraciones que publica hoy el diario argelino Liberte al asegurar: "combatiremos hasta la última gota de nuestra sangre".
Igualmente, un antiguo dirigente espiritual de Hezbolá, Mohamed Husein Fadlalá, ha asegurado en declaraciones a la cadena de televisión Al Yazira que los chiíes del Líbano no se oponen a la presencia de tropas multinacionales entre este país e Israel, aunque quiere que "estén en el lado israelí de la frontera".