Los fallecidos en la explosión registrada esta madrugada en un bloque de viviendas de Laredo son un matrimonio, su hija, una mujer mayor y su cuidadora, de nacionalidad colombiana, según han informado fuentes de la Delegación del Gobierno en Cantabria.
Tres de los heridos ingresados en el hospital de Cruces, en Barakaldo, se encuentran en estado grave y un cuarto, un niño de 4 años, en estado muy grave, con grandes quemaduras, según han informado fuentes del centro sanitario. Todos son de la misma familia.
El alcalde de Laredo, Santos Fernández Revolvo, ha precisado que tanto el matrimonio y su hija como la señora mayor son naturales de Vizcaya.
Según Radio Euskadi, los cónyuges fallecidos son Jaime Bilbao y Maritxu López Landa, mientras que la hija fallecida era Ana María Bilbao López. Revilla afirma que la hija tenía 12 años, mientras que la radio pública vasca sostiene que tenía unos 30 años.
La inhalación de humo en el incendio posterior a la explosión ha sido la causa de la muerte de estas personas, que se encontraban en dos viviendas vecinas -el matrimonio y su hija en una y la persona mayor y su cuidadora en otra-, situadas en la planta superior al piso -en la segunda planta- en el que se ha producido la deflagración de gas propano.
Al parecer, la persona mayor y su cuidadora se han refugiado en el piso del matrimonio tras la explosión, ocurrida a las 04.35 de la madrugada en la segunda planta del edificio Jai-Alai, situado en la Avenida de los Derechos Humanos, a unos 300 metros de la playa de Salvé.
Se trata de un edificio de viviendas de veraneo o de segunda residencia, ubicado en la zona turística de Laredo, cuyo alcalde, Santos Fernández Revolvo, ha convocado para las 10.00 horas de esta mañana a la junta de portavoces del Ayuntamiento para decidir la realización de un acto de duelo por este suceso.
Todos se refugieron en el baño
Al parecer, los fallecidos se refugiaron en el baño del tercer piso tras la deflagración, y sus cuerpos han sido encontrados entre el servicio y el pasillo de la vivienda, según ha explicado el presidente del Gobierno cántabro, Miguel Angel Revilla, quien ha señalado que ha sido una explosión "tremenda que ha lanzado tendales y otros objetos a más de 40 metros de distancia".
De momento se desconoce el origen del escape de propano, "un gas muy denso que se va depositando en la parte baja del piso" y que, según dicen los bomberos, ha añadido Revilla, "no necesita de una llama" para explotar, sino que basta con "encender un televisor o una luz".
La explosión y el incendio no han afectado al inmueble por igual, sino que "ha ido vertical" desde el lugar de la deflagración hacia arriba. "En los laterales ha habido gente que ha podido pasar de unos balcones a otros" para después ser rescatados por la autoescala.
Un equipo de psicólogos está atendiendo a los familiares y amigos de los afectados y la juez está inspeccionando el edificio.