Cinco soldados han muerto esta tarde en un ataque al sur de la ciudad petrolera de Kirkuk, a 250 kilómetros al norte de Bagdad, cuando un grupo de rebeldes atacó con armas automáticas el vehículo militar en el que se trasladaban los soldados en la región de Al Mahmudiya, según han informado fuentes policiales. Otros dos policías perdieron la vida en la explosión de una bomba al paso de su patrulla en la ciudad Al Jalis, al norte de la capital, mientras que un séptimo fue asesinado en un barrio del norte de Bagdad por un grupo de pistoleros.
En Baquba, 10 personas, incluidos 3 policías, resultaron heridas en la explosión de tres bombas en el centro de esa ciudad, situada a 60 kilómetros al norte de Bagdad, según fuentes de la Oficina de Coordinación militar iraquí-estadounidense.
En la capital, la policía encontró hoy los cadáveres de nueve personas con impactos de bala y con señales de haber sido torturadas antes de ser asesinadas, mientras que en la provincia de Diyala, en el noreste del país, fueron hallados otros cuatro cuerpos en similares circunstancias.
Redadas contra la insurgencia
Por otro lado, el Ministerio de Defensa iraquí anunció hoy en un comunicado que dos presuntos insurgentes murieron y otros 86 fueron detenidos en redadas llevadas a cabo por soldados iraquíes en las últimas 24 horas en distintas regiones del país, 23 de ellos en Kirkuk. Según la nota, los dos supuestos rebeldes murieron en Bagdad, mientras que las detenciones tuvieron lugar en la capital y en las ciudades septentrionales de Mosul y Kirkuk, así como en la rebelde provincia de Al Anbar, fronteriza con Siria y feudo de la insurgencia suní.