La Comisión Europea considera que la mayoría de condiciones impuestas por la Comisión Nacional de la Energía (CNE) a la fusión de E.ON y Endesa son incompatibles con la legislación comunitaria, según ha informado hoy el Ejecutivo de Bruselas. Las conclusiones preliminares de la Comisión, que ya han sido notificadas a las autoridades españolas aseguran que las exigencias de la CNE violan las reglas europeas sobre libre movimiento de capitales y libertad de establecimiento.
La Comisión Nacional de la Energía
anunció el pasado 27 de julio que la compañía alemana sólo podría seguir adelante con su OPA sobre la eléctrica española si se desprendía del 30% de la potencia eléctrica de Endesa en España (7.390 megavatios), entre otros 18 requisitos.
E.ON se vería así obligada a vender las centrales térmicas de Endesa que utilizan carbón nacional (Compostilla, Andorra y Anllares), los activos que tiene en Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, la central nuclear de Ascó I, y ceder la gestión del resto de las nucleares participadas por Endesa: Santa María de Garoña, Almaraz I y II, Ascó II, Vandellós II y Trillo. Al día siguiente, el grupo alemán aseguró no ver "justificación" en las condiciones de la agencia gubernamental, por lo que aseguró reservarse "todas las acciones legales a su alcance" para responder a la medida.
La Comisión Europea cree ahora que las exigencias del regulador español no se justifican por la seguridad pública y no son necesarias ni proporcionadas para la protección de esa seguridad pública. El Gobierno español tiene hasta el próximo 4 de septiembre para responder a Bruselas.
Si las conclusiones preliminares de la Comisión se hacen definitivas, se confirmará que España ha violado el reglamento europeo de concentraciones (el artículo 21 de esta norma) por lo que la CNE estará obligada a retirar las condiciones que sean incompatibles con la legislación comunitaria. La decisión es vinculante para las autoridades españolas.
El portavoz de Competencia del Ejecutivo comunitario, Jonathan Todd, ha explicado que, como toda decisión de la Comisión, ésta podría ser recurrida ante el Tribunal de Justicia de la UE, pero el Gobierno español tendría que cumplirla hasta que no haya sentencia.
Competencia exclusiva de Bruselas
Las autoridades de Bruselas han recordado que tienen competencia exclusiva sobre las regulaciones de dimensión comunitaria, sobre las que los Estados miembros no pueden aplicar su legislación nacional. Tampoco pueden adoptar medidas para prohibirlas o perjudicarlas, excepto si esas medidas protegen intereses distintos a la competencia y son necesarias y proporcionadas, además de compatibles con la normativa europea.
La seguridad pública, la pluralidad de los medios y las reglas prudenciales son los únicos intereses considerados legítimos por Bruselas e incluso en esos casos las medidas deben ser proporcionadas y compatibles con las leyes europeas.
La Comisión Europea dio el pasado 25 de abril su visto bueno a la propuesta de compra de la alemana E.ON sobre Endesa , al considerar que no afectaría negativamente a la competencia en el Espacio Económico Europeo.