El grupo parlamentario del PP en la Junta General del Principado reiteró hoy ante el pleno de la Cámara su negativa a apoyar en la actual legislatura la reforma del Estatuto de Autonomía, lo que hace inviable el proceso al ser necesario el apoyo de dos tercios del Parlamento regional.
Así lo anunció hoy el presidente regional de este partido, Ovidio Sánchez, para quien el debate de reformar el Estatuto a seis meses de la disolución del Parlamento de Asturias es "forzado" y "viene impuesto desde fuera".
Por su parte, el presidente del Principado, Vicente Alvarez Areces, y los portavoces de PSOE e IU-BA, Fernando Lastra y Noemí Martín, respectivamente, reclamaron al PP que reconsidere su decisión y le advirtieron de que en caso contrario incurrirá en una grave falta de irresponsabilidad política.
Areces incluso llegó a manifestar que está convencido de que el PP "va a reflexionar sobre su posición" porque, dijo, sus actuales planteamientos evidencian una falta se altura de miras, y pidió a sus dirigentes que "no hurten a la sociedad asturiana un debate que está demandando".
En su intervención inicial ante el pleno de la Cámara para exponer las propuestas del Gobierno ante el proceso de reforma estatutaria, Areces planteó que ésta "incluya criterios que permitan asegurar de manera satisfactoria las inversiones del Estado de Asturias durante un periodo de tiempo determinado", tal y como han hecho otras Comunidades Autónomas.
El jefe del Ejecutivo precisó que sólo así se "garantizaría el principio de cohesión territorial en el conjunto de España y Asturias podría continuar su senda de crecimiento y alcanzar la plena convergencia con Europa".
Para el PP, esta propuesta conlleva "caer en la trampa de la bilateralidad", según declaró Ovidio Sánchez, quien defendió la "multilateralidad" y la posibilidad de "construir un Estado igualitario para todos".
Areces planteó diez paquetes de medidas que a juicio del Gobierno deberían incluirse en la negociación para la reforma del Estatuto, y anunció que el Ejecutivo no ejercerá el derecho de iniciativa en este proceso que le reconoce el artículo 56.1 del mismo.
También destacó que la actual definición del artículo 1.2 del Estatuto de Autonomía de Asturias como "comunidad histórica", incorporada con la reforma estatutaria de 1999, según el dictamen emitido por el Consejo Consultivo de Asturias, "refleja de modo adecuado la realidad de Asturias en el conjunto de España, sin perjuicio de otras referencias, constitucionalmente válidas, que la Junta General puede tener en cuenta a lo largo del debate".
En cuanto al papel que debe jugar el asturiano en el futuro, planteó que, en el marco de las distintas propuestas sobre la lengua autóctona, "conviene dispensar especial respeto y protección en el Estatuto a la 'fala'" como una modalidad lingüística de la región.
Para Areces, de los posibles contenidos de la reforma estatutaria, el Consejo de Gobierno "ve necesario abordar el sistema de competencias del Principado, asumiendo nuevos traspasos que refuercen su autogobierno".
"Hay un bloque competencial, un denominador común, que Asturias debe reivindicar para sí, porque van a ser positivas para los ciudadanos y también porque estamos perfectamente preparados, tanto política como organizativamente, para desarrollarlas con plena eficacia", aseguró.
También apostó por la habilitación para dictar medidas legislativas provisionales en forma de decretos-leyes, en caso de extraordinaria y urgente necesidad, así como por la regulación del derecho de disolución anticipada de la Cámara".
Recalcó que el Estatuto, sin perjuicio de esquemas particulares de naturaleza bilateral de relación con el Estado, debe privilegiar los de carácter multilateral.
Por último, insistió en que el desarrollo autonómico requiere en Asturias "un amplio consenso entre las fuerzas políticas con representación parlamentaria".
Sánchez, en respuesta a la intervención del presidente, rechazó o acometer en la actual legislatura la reforma del Estatuto de Autonomía y aseguró que esta iniciativa es un debate "forzado" que "viene de fuera".
El portavoz parlamentario y presidente del PP advirtió de que "ni siquiera iba a entrar en el fondo de la cuestión" y se iba a centrar en la "pertinencia o no de proceder a la reforma en este momento".
A su juicio, este debate no surge de la sociedad asturiana, que no muestra, dijo, "la más mínima demanda social".
Recalcó que la actual "urgencia" está dictada por el Partido Socialista de Cataluña y por el compromiso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con los "nacionalistas".
Acusó al Gobierno asturiano de activar esta proceso "siguiendo instrucciones nacionales de su partido" y "con el propósito de camuflar el estropicio del Estatut y darle tintes de normalidad".
Pidió a Areces que se deje de "politiquerías" y que explique "cuál es el modelo de Estado que propone, que es el que definirá la situación de Asturias en España".
En su opinión, "en ese clima y en este momento no parece acertado ponerse ahora a reformar el Estatuto de Autonomía, cuando sólo faltan seis meses para convocar elecciones autonómicas y municipales".
El portavoz del PSOE defendió una reforma del Estatuto de Autonomía que incluya "declaración de derechos y deberes de los asturianos" y la "modernización de las instituciones de autogobierno"
Asimismo, abogó por la incorporación de nuevas competencias exclusivas o compartidas, el refuerzo de la solidaridad, donde, precisó, "la profundización de la autonomía es compatible con la fortaleza de su estado moderno, eficaz y solidario".
Por último, la portavoz de IU-BA reclamó para Asturias una "nueva carta estatutaria" y no "una mera reforma" del texto vigente que incluya la oficialidad de la lengua asturiana.
Martín advirtió de que si el debate no se afronta en profundidad las consecuencias serán graves para la capacidad de Asturias "de defender sus derechos en el marco de una España que camina hacia el federalismo "de forma tan imparable como lo hizo un día hacia el marco autonómico".