Cinco palestinos, entre ellos dos civiles, han muerto hoy en Cisjordania y Gaza, en una nueva jornada de ataques mutuos que han tenido como epicentro el norte de la banda mediterránea y la ciudad israelí de Sderot.
Las últimas víctimas son una mujer de 35 años que murió en un bombardeo israelí en el norte de Gaza y un menor de 14 años, abatido por soldados de infantería en un campo de refugiados de la zona, informaron fuentes hospitalarias.
Otras tres adolescentes palestinas resultaron heridas por fuego israelí cuando se hallaban fuera de una escuela en la localidad de Beit Hanún. Fuerzas israelíes entraron por la mañana en el norte de la franja para tratar de neutralizar el disparo de cohetes contra la ciudad de Sderot, misión que no parecen conseguir a juzgar por los continuos impactos, siete en la jornada de hoy.
En estas operaciones murieron también dos milicianos, uno por fuego de tiradores de elite y otro en un ataque aéreo. El quinto muerto es un militante de las Brigadas de los Mártires de Al-Aksa de la ciudad de Jenín, a quien las tropas israelíes trataban de capturar. Testigos presenciales relataron que unos quince vehículos blindados entraron esta tarde en Jenín para capturar al miliciano, que murió en un tiroteo con las fuerzas israelíes.
Israel aprueba medidas más contundentes
Las fuerzas israelíes han incrementado la presión militar en el norte de Gaza tras la muerte ayer de un trabajador en la zona fronteriza, a causa de un cohete. El Gobierno del primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha pedido hoy al Ejército que estudie las posibilidades para evitar el lanzamiento de estos proyectiles, que, aunque han causado un bajo número de víctimas, tienen en jaque permanente a la ciudad de Sderot.
Los puntos principales estipulados por Amir Peretz, ministro de Defensa israelí, son la lucha contra los palestinos que disparan los cohetes, los esfuerzos para evitar el fortalecimiento de Hamás y frenar la entrada de armas a Gaza.
Por el momento parece que el ministerio de Defensa de Israel ha descartado una invasión masiva de la franja de Gaza, una opción que las autoridades militares israelíes promueven. Peretz ha afirmado que ha ordenado a las fuerzas de seguridad aumentar el ritmo del desarrollo tecnológico para interceptar cohetes.