El índice de siniestralidad laboral en Asturias se redujo un 1,2 por ciento en 2006 en relación a 2005 al igual que los accidentes graves, pero se produjo un aumento de fallecidos, que pasaron de 38 a 42 en el pasado año, un 7 por ciento más.
Estos datos fueron facilitados hoy por el consejero de Justicia, Seguridad Pública y Relaciones Exteriores, Francisco Javier García Valledor, en un rueda de prensa anterior a la entrega de premios a los diecisiete alumnos que obtuvieron mejores puntuaciones durante el curso 2005-2006 sobre prevención de riesgos laborales.
Según explicó Valledor, en 2005 hubo 19.019 accidentes laborales cuando había en la región 304.853 afiliados a la Seguridad Social, mientras que en el último año hubo 19.551 accidentes pero había 317.853 afiliados, lo que indica que el índice de siniestralidad se redujo globalmente un 1,2 por ciento .
Los accidentes mortales en el puesto de trabajo se incrementaron de 26 en 2005 a 31 el año pasado, mientras que en 'itinere' pasaron de doce a once en el año pasado.
En relación a los accidentes mortales en el puesto de trabajo, seis se produjeron en desplazamientos, once por infartos o cuestiones similares y catorce fueron accidentes traumáticos.
Valledor apuntó que, sin embargo, los accidentes graves en el puesto de trabajo se redujeron un 21,8 por ciento, ya que en 2005 hubo 220 y en el año pasado 172, mientras que en 'itinere' se registraron 34 en 2005 y 29 en 2006, un 14,7 por ciento menos el año pasado.
"Inaceptable"
Por otra parte, el consejero calificó de "inaceptable" la siniestralidad laboral con la que ha comenzado el año con la muerte de seis personas.
Entre las medidas que va a desarrollar el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales (IAPRL) para intentar paliar la siniestralidad, el consejero apuntó que se va a visitar a las 153 empresas en las que el año pasado se registraron accidentes mortales o graves.
Asimismo, se habilitará a cinco técnicos autonómicos del IAPRL para que puedan apoyar a los inspectores de trabajo en la visita a las empresas.
Estas personas tendrán la facultad de entrar libremente en las empresas sin previo aviso para recabar la información necesaria sobre que medidas se están realizando para la prevención de accidentes.
Podrán inscribir en el libro de incidencias de las empresas aquellos déficit que necesitaran subsanarse y si ello no se produjera, la Inspección de Trabajo podría abrir un expediente sancionador.
Por otra parte, Valledor criticó a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) por no aceptar los planes estratégicos propuestos por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para intentar paliar la siniestralidad laboral.
"Es inaceptable esta ruptura de diálogo", afirmó el consejero, que aseguró que la postura de muchos empresarios "en nada favorece el objetivo de reducir la siniestralidad laboral".