La Fiscalía pidió hoy una pena de 19 años de prisión para Mario C.L., de 29 años y natural de León, en la apertura del juicio oral que se sigue contra el joven, que está acusado de intentar matar a una amiga para cobrar un seguro de vida.
Lorena Cano, la joven que sufrió lesiones al estallarle un artefacto explosivo en sus manos presuntamente colocado por Mario C.L., declaró que nunca pensó que éste intentara asesinarla en la primera jornada de la vista oral en la que se juzgan estos hechos, que comenzó hoy en la sala octava de la Audiencia de Asturias, en Gijón.
El tribunal inició la vista con las peticiones de condena de la Fiscalía y de la acusación particular, 19 y 25 años de prisión, respectivamente, por los delitos de asesinato en grado de tentativa, fabricación de explosivos y falsificación de documento público.
Mario C.L. está inculpado por hechos ocurridos el 9 de diciembre del 2003, cuando, según la Fiscalía, convenció a su amiga para que se colocase unas gafas que estaban conectadas a un artefacto explosivo, cuya detonación le provocó heridas en un brazo y en las piernas.
El acusado declaró tener "problemas de memoria" y "trastornos de personalidad", circunstancias que fueron consideradas como atenuantes en causas penales anteriores, y negó haber intentado matar a su amiga, a la que había conocido en un chat de internet.
La víctima testificó que Mario le había pedido el "favor personal" de contratar una póliza de seguro de vida por 360.000 euros a su favor, documento que firmó "sin haberlo leído" porque "confiaba plenamente en él".
La joven, de 23 años, afirmó que nunca pensó que quisiera asesinarla, ni siquiera inmediatamente después del suceso, y por ello "mintió" en el Hospital de Cabueñes donde fue atendida al asegurar que se había lesionado con una pelota explosiva que había hallado en el campus universitario de Viesques.
Lorena indicó al Tribunal que su amigo le pidió que se colocara las gafas porque era un sistema electrónico que le permitiría identificar el vehículo de una persona con la que quería conectarse, y que "un minuto después estalló".
La víctima dijo que se había hecho amiga de Mario en un chat de internet en un momento "delicado" de su vida en el que había roto con su novio, pero negó que mantuvieran relaciones sexuales, tal y como aseguró el acusado.
Según el testimonio de la joven, su amigo le comentó que iba a ganar algo de dinero con la operación del seguro que se completaba con el secuestro de una joven de la edad de ella en Colombia, pero que todo esto se lo dijo después de firmar la póliza.
Con antecedentes
Mario C.L. estaba en el año 2003 en libertad condicional y tenía antecedentes penales por haber dado una paliza a un hombre para robarle y por quemar una cabina telefónica con explosivos presuntamente sustraídos de una mina de Astorga.
La joven confirmó que "una vez" había estado en el domicilio de su amigo, donde pudo ver que tenía un carné de identidad falso y una pistola, que, según le dijo, era "del 9 parabellum como las que usa la ETA".