Los líderes del Movimiento de la Resistencia Islámica, Hamás, y del nacionalista Al Fatah, al borde de una guerra civil en Palestina, tienen previsto reunirse hoy en La Meca para darse una oportunidad de reconciliación y formar un gobierno de coalición.
Delegaciones de ambas facciones llegaron anoche a la ciudad saudita de Yeda y fueron recibidas, por separado, por rey Abdulá de Arabia Saudí y hoy tienen previsto viajar a La Meca con el objetivo de formar un gobierno de unidad nacional, aunque se prevé que las negociaciones durarán varios días.
Tanto la Resistencia como los nacionalistas han enviado a esta reunión a sus máximas autoridades. La delegación de Al Fatah está encabezada por el presidente Mahmud Abbás, y la de Hamás se presenta con su líder supremo en el exilio, Jaled Meshal, y con el primer ministro Ismail Haniye.
Mientras, en Gaza, ayer crecía la tensión y se sucedían tiroteos, secuestros y ataques con bombas que comprometían el gesto de buena voluntad que por la mañana habían compartido ambas facciones al liberar de golpe los rehenes del otro bando que mantenían cautivos.
Desencuentros de base
Las delegaciones deben acordar la configuración y el programa de un gobierno de unidad nacional y atar un serio compromiso de alto el fuego.
El principal escollo, según fuentes de la Presidencia, está en el programa: concretamente en la resistencia de Hamás a aceptar los acuerdos pactados en el pasado por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) con Israel.
La negativa de Hamás a reconocer a Israel y los acuerdos pasados y a renunciar a la violencia es lo que mueve a los principales países donantes, entre ellos EEUU y la UE, a mantener sobre el Gobierno palestino un boicot que ha paralizado la economía de la zona y ha causado la grave crisis que hace necesaria ahora una solución nacional.