La película de Martin Scorsesse, Infiltrados, ha dado la sorpresa y se ha hecho con los Premios a la Mejor Película y al Mejor Director en la 79 edición de los Oscar, que se ha celebrando esta noche en el Teatro Kodac de Los Ángeles.
El propio Scorsese estaba tan sorprendido cuando la terna de presentadores formada por Francis Ford Coppola, George Lucas y Steven Spielberg leyó su nombre como ganador del Oscar Mejor Director, pidió que comprobaran de nuevo el sobre.
Y es que el veterano director se ha hecho con la estatuilla tras un rosario de nominaciones fallidas por películas más sonadas que Infiltrados, que, no obstante, se convierte en una de las triunfadoras de la noche, pues también se ha hecho con el Oscar al Montaje y al Mejor Guión adaptado.
Sabor hispano
La propia anfitriona, la actriz cómica Ellen Degeneres, destacó nada más arrancar la gala de entrega la nutrida participación de habla hispana, y precisamente la coproducción hispano-mexicana El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro abrió la ceremonia encadenando dos estatuillas, la de Mejor Dirección Artística y la de Mejor Maquillaje.
El tercer premio para El laberinto del Fauno fue el Oscar a la Mejor Fotografía, pero Guillermo del Toro se quedó sin dos de las estatuillas que más ansiaba, la de Mejor Guión Original, que al final se llevó Michael Arnt por Pequeña Miss Sunshine, y la de Mejor Película Extranjera, que fue para la alemana La vida de los Otros.
Se quedaron sin la estatuilla los cortos españoles de Borja Cobeaga, Éramos pocos, y Javier Fesser y Luis Manso, por Binta y la gran idea. El premio al Mejor Cortometraje, por el que que ambos rivalizaban se fue al final a West Bank Story.
Penélope se quedó sin Oscar
Muchos pronósticos para la gran noche de Hollywood se cumplieron y tanto Hellen Mirren, protagonista de La Reina, como Forrest Whitaker, actor eje de El último Rey de Escocia, se han hecho con las estatuillas a Mejor Actriz y Actor respectivamente.
La española Penélope Cruz, que competía en la categoría de Mejor Actriz, se vuelve a España sin Oscar, pero eencantada de haber participado en la gala como presentadora, algo que, según confesaba a la entrada del Teatro Kodac, la ponía más nerviosa que ganar.
El veterano actor estadounidense Alan Arkin se llevó el primer Oscar de su carrera, como Mejor Secundario por Little Miss Sunshine. Y como todos esperaban, Jennifer Hudson (Dreamgirls), se alzó como Mejor Secundaria.
Perdedoras a su pesar
La ambiciosa película de Alejandro González Iñárritu, Babel, que llevaba siete candidaturas o la dirigida por Clint Eastwood, Cartas desde Iwo Jima, así como Pequeña Miss Sunshine, de la que todos esperaban que fuera creciendo a lo largo de la gala, se quedaron prácticamente con las manos vacías y se llevaron pocos premios.
La anfitriona, Ellen Degeneres estuvo muy graciosa y atrevida, hablando con el público de las primeras filas, pidiendo a Spielberg que le sacara fotos con Clint Eastwood y pasando la aspiradora entre las butacas. No se prodigó demasiado para no alargar la gala e hizo gala del desparpajo que todos esperaban de ella.