El Observatorio de la Política Lingüística señala en su informe publicado hoy y relativo al periodo 2003-2007 que existen "insuficiencias" en relación a las políticas desarrolladas en el Principado relativas al fomento del uso de la 'llingua' asturiana. No obstante, el documento destaca el "esfuerzo" realizado desde la Oficina de Política Lingüística del Principado.
El 'Informe sobre la Política Lingüística en el Periodo 2003-2007' fue presentado esta mañana en una rueda de prensa en Oviedo por los escritores Ismael González Arias y Teresa Lorences, que forman parte del citado Observatorio.
A juicio del Observatorio, son "insuficientes" las medidas encaminadas a la visualización de la la lengua asturiana en la publicidad, la comunicación y la imagen institucional. También señalaron que sigue sin reconocerse la especialidad del asturiano para el profesorado no universitario, además de que la 'llingua' tiene una "presencia escasa" en la televisión pública.
Además, comentaron que el cumplimiento efectivo de la Ley de Uso se encuentra "con dificultados" y aludieron a la "inestabilidad" de los servicios de normalización municipales.
Las situación, según explicó Taresa Lorences, se debe a la persistencia de "desconfianzas" ante el "hecho lingüístico" por parte de las "elites políticas" del Principado. De hecho, señaló que el acuerdo de Gobierno entre PSOE e IU-BA se ha mostrado "débil" en esta materia.
También atribuyó el fenómeno a determinadas "inercias" de caracter "administrativo" y "social". Dijo que existe un movimiento de reivindicación lingüística, en la sociedad parece haber un cierto "conformismo" con la situación actual, algo que atribuyó a que no se le haya dotado aún del "prestigio" suficiente a la 'llingua' entre los ciudadanos. "Si consideramos de verdad a la lengua asturiana como un patrimonio, deberá protegerse y fomentarse", señaló.
Como datos positivos a lo largo de este periodo 2003-2007, los miembros del observatorio, destacaron el consenso "sin precedentes" en la Junta General del Principado para aprobar el Plan de Normalización Social del Asturiano, así como la oficialización de la toponimia asturiana y la creación de la Red de Normalización Lingüística en los concejos. Se refirieron también al aumento "sostenido" del 20 por ciento en el presupuesto anual de la Oficina de Política Lingüística.
Medidas de futuro
De cara al futuro, tanto Taresa Lorences, como Ismael González, señalaron que la oficialidad es "una necesidad" porque ofrecería el mejor marco para garantizar una política lingüística efectiva. Señalaron que tiene que esas medidas han de "subir de rango" y capacidad de acción, de forma que la actual Oficina de Política Lingüística se convierta en una Dirección General de Política Lingüística, coordinándose las consejerías de Cultura y Educación.
También apostaron por "aclarar" el reparto de funciones institucionales en la materia, para terminar con la "confusión" entre funciones políticas y funciones de asesoramiento lingüístico.
Además, desde el Observatorio se advirtió de que en este momento existen dos posturas "inmovilistas" que pueden "ahogar" la llingua. Por un lado, la de las elites político-culturales que no quieren ningún avance y , por otro, la del sector "duro" del asturianismo, que se niega a cualquier avance parcial.
El Observatorio de la Política Lingüística se formó en enero de 2005 como un grupo asesor y de apoyo de la Oficina de Política del Principado. Se compone de personas con representatividad en el mundo político y cultural del Principado, interesadas en hacer avanzar las medidas relacionadas con la lengua asturiana.