Los 709 vecinos que fueron desalojados ayer por la nube tóxica causada por incendio originado en el pozo de María Luisa en Langreo han podido regresar esta tarde a sus casas tras la decisión del Principado de cerrar esta crisis ante la certeza de que se han acabado la emisiones de monóxido de carbono.
El presidente de Asturias, Vicente Álvarez Areces, cerró la crisis manifestando esta tarde que "la situación parece controlada", ya que "las mediciones atestiguan que las emisiones de monóxido de carbono prácticamente han concluido".
Por ello, dio finalizada la crisis creada ayer tras el incendio en la explotación minera que ocasionó 184 intoxicaciones leves y pérdida de producción que afectará al Plan del Carbón 2006-2012.
El Gobierno regional decidió esta tarde situar el nivel de emergencias del Plan Territorial de Protección Civil (PLATERPA) en su nivel 0 y permitió que las 709 personas desalojadas pudieran comenzar a regresar a sus casas.
Tras la decisión del Principado, los desalojados fueron acompañados por un representante de bomberos o Fuerzas de Seguridad hasta sus domicilios para proceder a las oportunas mediciones en el interior de los edificios y viviendas, así como la ventilación de las mismas, como paso previo al definitivo regreso.
Durante la noche de ayer, 96 personas estuvieron alojadas en hoteles de la zona y seis en el sanatorio Adaro, mientras que el resto de los 709 vecinos pertenecientes a las cuatro calles aledañas a Modesta, que se evacuaron, fueron acogidos en casas particulares.
Por su parte, el consejero de Seguridad Pública, Francisco Javier García Valledor, indicó que "ésta ha sido la primera vez que se ha puesto en marcha de manera real el plan de emergencia".
Aseguró que los dispositivos han funcionado "perfectamente" y reconoció que la situación por la que pasó el concejo de Langreo fue "grave".
El incendio en una cinta transportadora de carbón que une el pozo María Luisa con el lavadero Modesta sembró ayer la alarma en la cuenca del Nalón, donde las localidades de Sama y Ciaño se vieron envueltas en una densa humareda que obligó a atender hasta un total de 184 personas afectadas por intoxicaciones respiratorias de carácter leve.
De estas personas que resultaron intoxicadas, 39 fueron ingresados en hospitales de la región, aunque en estos momentos todos ya han recibido el alta médica.
El fuego se declaró poco antes de las 8:00 horas en la planta décima de la explotación, a unos 550 metros de profundidad, donde trabajaban unos 150 operarios, que fueron evacuados sin que se registraran heridos, al igual que ocurrió en el cercano lavadero de Modesta, en el que se encontraban unos cuarenta trabajadores.
El humo comenzó a salir a través de las instalaciones del lavadero y permaneció durante varias horas a ras de suelo en Sama y Ciaño debido a la ausencia de viento y a la presencia de lluvia, que dificultaba la dispersión de la nube.
Por su parte, el presidente de Hunosa, Juan Ramón García Secades, aseguró que el incendio está "prácticamente" extinguido pero reconoció que este suceso va a causar "una variación importante en esta explotación que alterará la producción acordada en el Plan de Carbón 2006-2012".
Apuntó que se van a tomar las medidas técnicas de apoyo que afectarán a la producción del propio pozo y de otras explotaciones de la empresa para que este problema no ocasione grandes retrasos en el cumplimiento del Plan.
El presidente de la empresa minera indicó que ahora se están acometiendo trabajos de aislamiento de seguridad e investigando los motivos por los que se pudo producir este suceso y afirmó que nos lo darán hasta que queden claros.
Por su parte, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, aseguró hoy desde Jaén que "la prioridad absoluta" tras el incendio ha sido "atender a la población".