El líder de la oposición, Mariano Rajoy, ha retado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a una inmediata reunión para hablar de terrorismo "no en junio, mañana", al responder a una de las 70 cuestiones que anoche le hicieron cien ciudadanos en el programa de TVE Tengo una pregunta para usted.
Rajoy compareció sereno y cómodo ante un público que repasó muchas decisiones de los Gobiernos del PP y abordaron desde los grandes asuntos nacionales -Irak, 11-M, estatutos o política antiterrorista- a los más cotidianos y domésticos, como las citas médicas o las pensiones.
Varios de los interlocutores coincidieron en reclamar la unidad entre los dos grandes partidos y en rechazar la "crispación" en política. Rajoy anunció que el primer punto de su programa electoral para el año que viene será recuperar el consenso.
El líder de la oposición aprovechó cuantas ocasiones se le presentaron para acusar a Zapatero de haber roto los acuerdos que presidieron la política española desde la Transición, pero le invitó a una reunión, "no en junio, mañana", en referencia al anuncio que el presidente del Gobierno hizo el martes de que emplazará a Rajoy ese mes para hablar sobre terrorismo.
Los grandes choques con el Gobierno
Las cuestiones en las que el PP ha mostrado grandes diferencias con el Gobierno coparon buena parte de las inquietudes de los ciudadanos. Sobre si sigue creyendo que ETA tuvo algo que ver con los atentados del 11-M, contestó con un "no lo sé", para, a renglón seguido, subrayar que él estará "a lo que digan los tribunales".
Añadió que el entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, fue informando según se conocían los datos y aseguró que, cuando los españoles votaron el 14 de marzo de 2004, conocían todos los elementos que hasta ese momento se habían desvelado en relación con los atentados.
En cuanto a la guerra de Irak, líder de los populares admitió que "hubo un error de toda la comunidad internacional" en relación con las armas de destrucción masiva porque "al final no aparecieron", recordó que Sadam Husein "gaseó a decenas de miles de kurdos" y afirmó que era "un tirano", el "Hitler del siglo XX".
Rajoy insistió en que el Gobierno ha cedido ante el chantaje de De Juana, calificó de "malo" el Estatut de Cataluña, se ostró contrario a modificar la Ley Electoral sin pactar con el PSOE y aseguró que él nunca ha visto banderas no constitucionales en las manifestaciones convocadas por el PP.
¿Cuánto gana Rajoy?
Para escuchar preguntas de índole más personal, Rajoy tuvo que esperar más de 20 minutos. Al pedirle su reacción sobre si un hipotético hijo homosexual decidiera casarse, expresó que le "apoyaría incondicionalmente" y que asistiría a la boda, aunque preferiría que se decantase por una unión de hecho.
Espontáneo en sus respuestas -más que el presidente del Gobierno en el estreno del espacio televisivo-, el líder del PP evitó revelar cuánto gana cuando una pensionista que percibe 300 euros mensuales le preguntó directamente cuál era su sueldo.
"Gano bastante más de la cantidad a la que hace referencia, pero yo trabajo para que todo el mundo pueda ganar lo máximo posible", enfatizó el líder del PP dirigiéndose directamente a su interlocutora.
La factoría Delphi, la inmigración, el sueldo de los funcionarios, la delincuencia o la política lingüística del gobierno balear fueron temas a los que tuvo que enfrentarse anoche y en varias ocasiones recibió reproches sobre la gestión de los Gobiernos de su partido.
70 preguntas y dos citas fuera de plató
En las dos horas que duró el programa, los 'entrevistadores amateur' llegaron a hacerle 70 preguntas al líder de la oposición -Zapatero recibió 42- y en muchas ocasiones le replicaron varias veces a un Rajoy que se acercaba a ellos y que le pedía más tiempo al moderador, Lorenzo Milá.
Ante el implacable reloj de Milá, que despidió el espacio a su hora y frenó las contrarréplicas, Rajoy optó por seguir, ya fuera de las cámaras, hablando con dos ciudadanas: con una almorzará para explicarle las diferencias entre el estatuto andaluz y el catalán, mientras que a otra la llamará por teléfono para departir sobre el sueldo de los funcionarios.
Con la ventaja de pisar un escenario allanado por Zapatero, Rajoy demostró una gran capacidad para encontrar lugares comunes con sus interlocutores y en todo momento intentó acercarse a ellos, tanto físicamente como con referencias a lugares geográficos o situaciones próximas a las que le explicaban los "cien".