«Cada uno en su casa... y Dios en la de todos». Este refrán cobraba ayer un sentido especial en el Centro Municipal de Arte y Exposiciones (CMAE) de El Arbolón, que se convirtió en un inédito templo en el que se reunieron creyentes de once confesiones a rezar por la paz. Como indicaron los propios organizadores, era la primera vez que en Asturias se daba un encuentro de ese tipo con tal variedad de creencias, pero también la primera reunión pública de una mesa ecuménica establecida hace apenas un mes y medio y que tiene el ánimo de continuar en el fomento «del diálogo interreligioso».
El encuentro ecuménico, cuya iniciativa surgió de la comunidad franciscana avilesina -de ahí que lleve el nombre 'Espíritu de Asís'-, cuenta con representantes de las comunidades católica, evangélica y protestante, anglicana, budista, bahá'í, musulmana, judaica y ortodoxa rumana y «está abierta a todos los que quieran participar», indicaron ayer.
El acto del CMAE consistió en una presentación en común y una intervención posterior de cada una de las confesiones participantes. Posteriormente, los asistentes rezaron una oración por la paz consensuada por todos los religiosos participantes en el encuentro.
«Siempre se da a entender que las religiones son fuentes de conflicto, pero con actos como este queremos poner de manifiesto que sabemos ponernos de acuerdo y que podemos convivir en paz, en un espíritu de comunión», afirmó Corsino Fernández, secretario ejecutivo del Consejo Evangélico de Asturias. En esa línea abundó Javier Valbuena, de la orden franciscana seglar. «Todas las religiones tienen un nexo de unión, que es el amor», dijo.
La representante de la comunidad judía en Asturias, Aida Oceransky, también expresó esa idea. «Aquí es fácil un encuentro como este, porque el interés que nos mueve es la paz. Cuando entran otros intereses, el encuentro es muy difícil», comentó en alusión a conflictos «muy enquistados» en los que la religión aparece como arma arrojadiza.
Ese mensaje, indicaron los protagonistas del encuentro, cobra especial interés «en una sociedad en progreso de secularización» como la nuestra. «Nosotros, indicó Corsino Fernández, queremos mostrarnos, reivindicarnos como creyentes».