Al alcalde, Gabino de Lorenzo, le preocupa el 'botellón': «Los jóvenes ocupan cada fin de semana determinadas zonas de la ciudad y, cuando se van, parece que ha pasado un 'tsunami'», dijo hace unas semanas para defender la necesidad de la nueva Ordenanza de Convivencia Cívica, que prevé multas de entre 1.500 y 3.000 euros para los menores de edad que consuman bebidas «principalmente alcohólicas» en la calle.
La norma desató las protestas de la oposición, que presentó enmiendas. Fueron rechazadas, pero a partir de ahora y durante un mes los vecinos, asociaciones y entidades podrán presentar alegaciones a la ordenanza, que se encuentra en periodo de información pública.
La nueva Ordenanza Municipal de Convivencia Cívica tiene como objetivo principal «preservar los espacios públicos como lugares de convivencia y civismo». El capítulo VI está dedicado al botellón y trata con especial rigor aquellos con «presencia de menores», considerados falta muy grave y sancionados con de 1.500 a 3.000 euros. La «convocatoria, concentración o asistencia» a un botellón se saldará, en el resto de los casos, con un apercibimiento la primera vez. La «persistencia», con de 10 a 750 euros; si, además, se dificulta la labor de la Policía Local o el Cuerpo Nacional de Policía, la sanción pasa a ser de 750 a 1.500 euros. ¿Qué es un botellón? La norma lo precisa: «La concurrencia de tres o más personas» bebiendo.
La Corredoria
La ordenanza regula otros aspectos como la mendicidad, que, a partir de su aprobación, sólo podrá ejercerse con 'cierto arte': música, mimo o teatro. Sólo la reincidencia conllevará una denuncia y una multa de entre 10 y 750 euros. También persigue la prostitución. En este capítulo, la ordenanza parece buscar la invisibilidad del 'negocio'. En principio, el ejercicio de las prostitución se saldará con una falta leve y un apercibimiento y la reincidencia con una sanción de entre 10 y 750 euros, «salvo que sea falta grave». El problema es que falta grave, con multa de 750 a 1.500 euros, será «ofrecer o solicitar» -lo que atañe a los clientes y no sólo a las meretrices- servicios sexuales en cualquier parque, zona habitada o que «sea visible desde ellos». En resumen, toda la ciudad e, incluso, el área recreativa del Naranco. Serán faltas muy graves cuando se realice cerca de un centro educativo.
Hasta el momento, sólo los vecinos de La Corredoria, a través de la junta vecinal, han anunciado su intención de presentar alegaciones. Quieren que se incluya un capítulo específico que regule la tenencia de animales y las obligaciones de sus propietarios. De hecho, la entregaron antes de plazo, durante el de enmiendas, reservado sólo a los grupos políticos. El equipo de gobierno no la admitió, lógicamente a estudio.