GM salda parte de su deuda con el Gobierno alemán
El fabricante General Motors ha comenzado la devolución del crédito puente facilitado a Opel por el Gobierno alemán, según informa GM Europa. El jefe financiero, Enrioco Digirolamo, ha anunciado que la empresa ha hecho un pago de 200 millones de euros.
El gobierno alemán otorgó a Opel un crédito puente de 1.500 millones para preservar la filial europea de GM de la quiebra de su matriz, de los que se han utilizado 700 millones. Tras la venta frustrada de Opel al grupo encabezado por Magna, las autoridades de Berlín han exigido la devolución de esas ayudas antes del 30 de noviembre, fecha en la que expira el crédito.
Con este pago, GM deberá devolver aún 600 millones de euros, cantidad que Digirolamo espera que se podrá satisfacer.
Opel Europa se dirigirá desde China
El presidente de Operaciones Internacionales de General Motors (GM), Nick Reilly, con sede en China, ha asumido la dirección de Opel/Vauxhall en Europa mientras el fabricante sigue buscando fuera de la empresa un nuevo consejero delegado, según un comunicado de GM.
GM ha asegurado que Reilly, quien está destinado en la ciudad china de Shangai y tiene una amplia experiencia con las operaciones de Opel y Vauxhall, "apoyará al equipo directivo europeo con el funcionamiento de la empresa y supervisará la creación de una estrategia para el éxito a largo plazo de Opel/Vauxhall".
El fabricante de componentes de automóviles Magna International acepta la decisión de General Motors de no venderle la marca alemana Opel, pero piensa exigir el pago de los costes por la fallida gestión de compra al grupo norteamericano. El máximo responsable de Magna, Siegfried Wolf, ha declarado que quiere hablar con
General Motors para que le indemnice por los costes generados de unos 100 millones de dólares en los meses pasados para preparar la
adquisición de Opel. "Se valorarán muchas otras operaciones, ya General Motors quiere basarse en nuestro
plan de negocios" para Opel, comenta Wol.
Pese a que GM retiró en el último momento su intención de vender Opel a Magna para sorpresa de ese grupo y de muchos expertos, Wolf confía en poder entrar igualmente en un mercado de gran potencial como el ruso, donde ya están implantadas algunas filiales de Magna.
En una entrevista con la televisión, Wolf había manifestado en una primera reacción ayer que su empresa "tiene que respetar la decisión tal como ha sido tomada (por GM)". "No podemos lamentarnos. Tenemos poco tiempo para ser sentimentales. Debemos centrarnos en nuevos desafíos", dijo el ejecutivo austríaco, que durante más de medio año trató de atar el proceso de adquisición de Opel.
Una operación frustrada
Magna iba a controlar junto con el banco estatal ruso Sberbank más la mitad de Opel, según varios preacuerdos pactados con GM, que sin embargo, al final y para sorpresa de todo el sector, decidió
cancelar la venta para sanear la marca alemana por su cuenta. Preguntado por la opinión de Frank Stronach, el fundador austríaco de Magna, Wolf señaló que éste dijo que "la vida y el negocio siguen". "Tenemos que centrarnos en eso y no en lo que podría haber sido", agregó el ejecutivo.
Debido a las intenciones de Magna de convertirse en un mayor fabricante de vehículos, la empresa empezó a tener problemas con algunos de sus principales clientes (como la alemana Mercedes) ya que con la compra de Opel se habría convertido en un competidor directo.
Por su parte, Rusia no descartaba la posibilidad de querellarse contra GM por haber cancelado la venta de Opel. "Actualmente, estamos teniendo consultas con GM a raíz de unas relaciones jurídicas que habíamos entablado y que ahora tenemos que rescindir", dijo el presidente del Sberbank, Herman Gref. El banquero dijo que el Sberbank espera resolver sus problemas con GM "sin recurrir a los procedimientos judiciales", pero advirtió de que si es necesario, no dudará en recurrir a los tribunales.