Encarar 2010, quizá el año más duro de la crisis, con el mismo dinero que en 2009 o, como mucho, con un poco más, obliga a ser selectivo en el gasto. El Principado lo sabe y ha establecido con claridad sus prioridades: sostener las políticas sociales, estimular el empleo y la actividad económica y mantener la inversión en niveles similares a los actuales, en la órbita de los 1.250 millones de euros. Pero alcanzar esos objetivos exige sacrificios, que en términos económicos se traducen en recortes en áreas que se consideran menos trascendentes, acumulando así recursos para atender lo primordial. Esta filosofía, traducida a la elaboración del presupuesto regional, cuya negociación está en plena ebullición, implica que varias consejerías experimentarán recortes superiores al 10% respecto a las partidas que manejan en la actualidad. En esa complicada situación se encontrarán Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, Cultura y Turismo, Administraciones Públicas y Economía. Los fondos que se obtendrán a través de ese ajuste permitirán costear el inevitable aumento del gasto sanitario y de los servicios sociales y mantener el esfuerzo en la política educativa.
Desde distintos sectores del Ejecutivo se había venido advirtiendo en las últimas semanas que la delicada situación económica, con el brusco desplome de los ingresos tributarios como principal exponente, obligaría a introducir severos recortes en los presupuestos del próximo ejercicio. Esos recortes empiezan ahora a tomar forma, a convertirse en números contantes y sonantes. Y las cuatro consejerías antes mencionadas serán, según ha podido confirmar este periódico en fuentes de la negociación, las que tengan que hacer los principales sacrificios.
En cifras brutas, es evidente que la Consejería de Infraestructuras, que este año maneja 365 millones, será la que más note las restricciones. Por varias razones. Hay que tener en cuenta que varios de los principales proyectos que abandera, como la ZALIA o la autovía Avilés-Langreo, están recogidos en el acuerdo de concertación social y tienen financiación extrapresupuestaria. Y, por otro lado, desde el Ejecutivo se ha dejado claro que, con el chaparrón económico encima, la intención es salvar 2010 dando continuidad a las obras que están en marcha, restringiendo el impulso a nuevas actuaciones. Hay, por tanto, margen para contener el gasto.
En situaciones de crisis, por otra parte, el apartado cultural suele ser uno de los que más se resiente. Y en el caso concreto de Asturias, los últimos años se han caracterizado por un fuerte impulso a infraestructuras que, como la Laboral o el Museo de la Prehistoria de Teverga, ya están operativas. En este caso, pues, el recorte de fondos es algo casi natural.
Con los fondos que se obtengan de ambas áreas y de las consejerías de Economía y Administraciones Públicas, el Gobierno atenderá sus grandes prioridades. El servicio de salud es uno de ellos. La consejería que dirige Ramón Quirós será una de las que crezca, ya que a los 1.536 millones con que cuenta en 2009 hay que agregar los 101 millones adicionales inyectados en verano y el correspondiente incremento anual del gasto.
Política y economía
También Bienestar Social saldrá ganando. La explicación es doble. En términos económicos, es evidente que la ley de dependencia necesitará de más recursos al profundizarse en su desarrollo, así como el salario social, cuya partida podría acercarse a los 30 millones. Desde un punto de vista político, es la joya de la corona de IU, socio de gobierno del PSOE, que no toleraría tijeretazos en una materia tan sensible. Aunque no en términos muy abultados, crecerá.
El resto de departamentos no estarán expuestos a tantos vaivenes. Salvo Industria, que caerá aunque por debajo del 10% de otras consejerías, si bien hay que tener en cuenta que la política laboral se gestiona a través del Servicio Público de Empleo, que recibirá una dotación importante al ser una de las áreas que el Gobierno pretende potenciar.
Educación recibirá una partida que no se alejará en exceso de los 950 millones del presupuesto en vigor. Medio Rural, a la que también se 'mimará' al estar gestionada por IU, y Presidencia, que asume las transferencias de Justicia en su totalidad, gozarán de cierta estabilidad, probablemente en un contexto de suave tendencia a la baja.
El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, prometió ayer que el Gobierno hará el «máximo esfuerzo» para aprobar el presupuesto, en un año «dificilísimo» en el que se hará «un ejercicio notorio de austeridad».