La Orchestre d'Hommes Orchestre recala este domingo en Avilés de la mano del Centro Niemeyer, como contribución a 'Avilés Arte Sonoro 2009'. Se trata de una agrupación multidisciplinar atípica originaria de Canadá, que presume «de no dejar a nadie indiferente». El concierto tendrá lugar en la Casa de Cultura a las siete de la tarde. Un toque de locura sobre el escenario, usando objetos como tijeras, martillos, guantes de boxeo o cajas de espaguetis junto a instrumentos clásicos, con el fin de hacer su peculiar reverencia a un artista de culto de la música americana como es Tom Waits.
-¿Qué es y quiénes son la Orquesta de Hombres Orquesta? ¿Podemos hablar de una mezcla de alta y baja cultura?
-Sí, esa es una definición válida. Somos artistas de varios campos: música, teatro, 'performance', arte visual. Queremos huir del término 'disciplina' y llamamos a lo nuestro 'indisciplinaridad'. De eso depende y no depende nuestro trabajo. Ahora somos cuatro personas, otras veces seis. todo depende del proyecto en el que trabajemos.
-¿Qué les ha llevado a interpretar a su manera la obra de Tom Waits?
-Su persona, y un montón de accidentes. Nos reunimos alrededor de su trabajo, construyendo el show con objetos de uso corriente, como hace el propio Waits con su poética musical. Nos divertimos mucho, es algo muy visual y musical a la vez, respetando el universo creativo de Waits.
-¿Mantienen la sutileza del autor de 'Swordfishtrombones o prefieren darle un nuevo sentido?
-Las dos cosas. Ese fue el primer disco de Tom en el que usó instrumentos caseros para hacer música, y a la vez empezó a darle un aire teatral a sus espectáculos. Pero él es un contador de historias y nosotros no. Hacemos imágenes, jugamos en el escenario con su poética y texturas, pero a nuestra manera, partiendo de su trabajo.
-Dicen que la de ustedes es una idea absurda envuelta en trabajo serio. ¿Están de acuerdo?
-¡Sí! Somos como niños en una guardería, y hacemos cosas serias dentro de apariencias de locura. Este espectáculo salió de una propuesta absurda y ha resultado algo muy serio, pero con humor. La vida es así de contradictoria.
-Su trabajo recuerda mucho al del combo argentino Les Luthiers ¿Los conocen?
-Sentimos decir que no sabemos mucho de ellos, la verdad.
-¿Dónde nace L'Orchestre d'Hommes Orchestre?
-Nos conocemos desde hace siete años, cuando comenzamos con este espectáculo, girando por Canadá. Tenemos previsto hacer muchos más espectáculos sobre otros tantos temas. De momento, este es nuestro primer 'tour' por Europa y seguiremos en nuestra manera de hacer de cada espectáculo un 'happening'
-¿Han oído hablar del Centro Niemeyer? ¿Qué esperan de su show de Avilés?
-Desde luego, y auguramos un gran momento para todos los que vengan a vernos.
-El efecto visual es muy importante en su trabajo, pero ¿más que la música?
-De algún modo esto no es sólo un espectáculo musical, pero sí tiene su forma. Es una sucesión de canciones, y cada una trae su interpretación y sus imágenes. Después de eso, pretendemos crear un efecto global para el público. Es música para los ojos y colores para los oídos.