La cotización del Sporting en el mercado nacional se ha disparado tras su victoria del sábado ante el 'submarino amarillo'. Y su propia fiabilidad y el nivel de confianza que le profesan sus aficionados, también. Corren excelentes tiempos para Preciado y su 'descarada' tropa que, acostumbrada a sufrir hasta el último minuto en el pasado, ahora coquetea con los mejores de España en este inicio de temporada. No hay que olvidar tampoco la lectura que realmente interesa: cada jornada pone un metro más de distancia con el descenso.
Desde muchos puntos de la geografía nacional futbolística ya se le ha colgado al Sporting la etiqueta de equipo 'revelación', aunque, en Mareo, donde el mensaje que cala en los futbolistas está muy alejado de lo que se vive en la calle, todo se acompaña con elevadas dosis de escepticismo y sensatez. «¿Revelación? Nosotros, Mallorca... Pero verdaderamente no se sabe quién va ser el equipo revelación hasta que no pasen 38 jornadas. Llevamos 12 y aún es muy pronto», recordaba ayer con prudencia Alberto Rivera, el mejor ejemplo de que el Sporting no se ha embriagado por el éxito en este inicio de Liga, aunque no esté muy acostumbrado a su sabor.
Los discípulos de Preciado no quieren aminorar la marcha ahora, cuando falta medio camino por recorrer para conseguir la permanencia y, si queda tiempo, soñar con otras cosas que se presentaban impensables en la parrilla de salida. Hay prisa en Mareo por ganar la orilla cuanto antes, aunque suene a chiste a estas alturas de la temporada, y el equipo se ha conjurado para ello. «No es el momento de pararse porque tenemos un partido complicado en Tenerife y, si conseguimos una victoria allí, daríamos otro gran paso hacia la salvación», insistía el de Puertollano.
Por las instalaciones del conjunto rojiblanco, desde que concluyera el encuentro frente al Villarreal, ya se empezó a extender, no sin intención, el mismo mensaje de desconfianza hacia el rival que se escuchó la semana de la visita a Jerez. «Viajan a Tenerife con veinte puntos, están a trece del descenso y son el tercer equipo menos goleado junto al Sevilla», se le recordaba a Rivera. «Ahora es cuando más concentrados tenemos que estar porque los números pueden invitar a la relajación, pero... Es el momento de darle aún más importancia a los partidos, de tener más en cuenta a los rivales», replicaba.
Bien es cierto que la sonora remontada que protagonizó el Tenerife en el Nuevo José Zorrilla, después de encajar un contundente 3-0 en los primeros 49 minutos de partido, también ha contribuido a que los rojiblancos mantengan sus sentidos en estado de alerta.
No obstante, el talentoso centrocampista manchego, el 'cerebro' de este equipo y la prolongación de Preciado en el césped, también se concedía un minuto de relajación para deleitarse con la victoria del sábado ante el Villarreal: «Quizás ha sido uno de los partidos más completos que hemos hecho porque el Villarreal sólo tiró, prácticamente, una vez a portería y nosotros tuvimos varias ocasiones».
«Ni nombrar Europa»
En esa misma sintonía, y sin despegar ni un milímetro los pies del suelo pese a los halagos, se encuentra el capitán de la nave. Preciado volvió a recordar, esta vez en una entrevista concedida a la web universitaria Punto de Encuentro Complutense, lo que también evidencia que el Sporting está de moda, que no quiere ni oír hablar de Europa: «Todo eso no quiero ni nombrarlo. Nuestro objetivo es, y seguirá siendo, conseguir los puntos necesarios para dejar a tres equipos por debajo al final de temporada. Hasta que no lleguemos hasta los cuarenta y tantos hay que seguir en la pelea».
Precisamente sobre la permanencia, que la temporada pasada se consiguió con el último aliento, el preparador de El Astillero asegura que «con eso, todos los que conformamos el Sporting, nos daríamos por satisfechos. Qué luego conseguimos algo más... Pues genial. Pero con los pies en la tierra, queda todavía un mundo».
Los titulares, al césped
Por otra parte, Preciado, que premió a sus futbolistas por la victoria ante el Villarreal con una jornada de descanso el domingo y otra hoy, dirigió ayer una breve sesión preparatoria en el campo número 1 de las instalaciones de Mareo. Sólo los futbolistas que fueron titulares ante el 'submarino amarillo', con la salvedad de Gregory, con una sobrecarga en el bíceps femoral, y Diego Castro, pisaron césped en una mañana bastante desapacible.
No obstante, el entrenamiento tuvo un marcado carácter regenerativo y no duró más de cuarenta minutos. El resto de la plantilla trabajó en el gimnasio y mañana, a partir de las 11 horas, todos volverán al trabajo en doble sesión con la mirada puesta ya en el Heliodoro Rodríguez López y en el partido frente al Tenerife.
También se dejó ver ayer por Mareo Iván Cuéllar. El guardameta comienza la rehabilitación tras la grave lesión que sufrió.