
Los beneficios de la venta se destinarán al pueblo saharaui, a alguno de los proyectos que el campamento de refugiados tiene en marcha. Como la historia de Artemio, la del libro también empezó siendo pequeñita, un proyecto minúsculo, una idea en la cabeza de cinco amigos que hoy tiene horizontes más lejanos. La publicación de este primer libro por la editorial Puntos Suspensivos es el comienzo de lo que esperan se convierta «en una cadena de muchas otras publicaciones cuyos beneficios se destinarán a diferentes proyectos solidarios», comenta Rafa Cofiño.
La elección de donar los beneficios al pueblo saharaui va ligada a la propia historia de Rafa Cofiño. Hace cuatro años se enroló rumbo a Asmara para poner en marcha un proyecto de prevención contra el VIH. Esa experiencia cambió su vida, y con ella la del propio Artemio que nació un poco en aquel desierto de amargura y esperanza.
«Fue una situación muy dura el comprobar que un conflicto de 30 años está totalmente olvidado en las agendas políticas internacionales», afirma con tristeza Cofiño. Por eso, este libro es un granito de arena en un problema que «dura demasiado en el tiempo» y que Cofiño no puede olvidar. «Este invierno incluso tuvieron problemas de alimentación. No llegaban víveres, supongo que por la presión internacional». Tal vez este libro no solucione el problema, pero por lo menos lo hará «visible» y Artemio podrá seguir contando historias a quien quiera escucharlas.





