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Gijón

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La construcción prevé un crecimiento superior al de 2006, con 1.710 licencias otorgadas hasta julio
De todos los permisos concedidos, 1.380 fueron para viviendas en el casco urbano y el resto, 330, para la zona rural. El concejal Pedro Sanjurjo destaca que la media de pisos pasará de 2.000 a 3.000 en los próximos años
19.08.07 - 11:21 -

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El año pasado se superaron las cifras de los cinco ejercicios anteriores y parece que esta vez se va a batir un nuevo récord. Al menos, si se mantiene el ritmo actual. Entre enero y julio de este año el Ayuntamiento concedió licencias para construir 1.710 nuevas viviendas. Haciendo una media, eso significa que se han dado unos 244 permisos cada mes. La cifra está muy por encima de la del año pasado, cuando se concedieron 2.230 licencias, esto es, algo más de 185 cada mes.
Y eso que en 2006 el número de permisos ya había aumentado un 34% respecto a 2005, una situación que los constructores achacaron al incremento de construcción de bloques plurifamiliares. En esta ocasión, además de eso, podría sumarse también el aumento de nuevas viviendas en la zona rural. Hasta julio se concedieron 330 permisos para construir en las parroquias del concejo, algo que podría atribuirse a las nuevas condiciones impuestas por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que otorgó la máxima edificabilidad que permite la ley a los núcleos rurales. Eso significa que, en los próximos años, los núcleos podrán contar hasta con 4.000 nuevas viviendas. Tras el descenso registrado en 2006 en el número de chalés y adosados, la cifra vuelve a aumentar en este ejercicio, al menos entre el 1 de enero y el 31 de julio.
Eso se ha logrado, principalmente, con dos medidas. En primer lugar, con la posibilidad de construir la primera vivienda en una parcela, sin requisito mínimo de metros cuadrados, dentro del núcleo rural. Antes, las parcelas mínimas debían tener 1.500 o 2.000 metros para poder construir. En segundo lugar, se aceptaron alegaciones de propietarios de parcelas colindantes con núcleos, donde también se permitirá construir. Además, se unificó en 4.000 metros cuadrados el espacio mínimo para poder parcelar (antes de la modificación del PGOU ese límite estaba en 5.000 metros en algunos casos), esto es, para poder construir una segunda vivienda.
Nuevas parcelaciones
Desapareció también el límite de tres parcelaciones por terreno y todas las divisiones se hacen ahora por 2.000 metros, mientras que con el anterior plan, para poder levantar una tercera casa, Urbanismo exigía tener parcelas de entre 6.500 y 7.000 metros cuadrados. Esa condición ha desaparecido. Eso ha hecho que las 204 licencias concedidas el año pasado para viviendas unifamiliares se hayan convertido ya, en los siete primeros meses del año, en 330, bastante por encima de las cifras de los últimos años. El aumento es más notable aún si se tiene en cuenta que la construcción de chalés se había ralentizado en los últimos años, a la espera de las nuevas zonas de baja densidad que incluyera el Plan de Ordenación.
Pero lo cierto es que, en general y no sólo en la zona rural, «hay una gran actividad del sector de la construcción». El concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, hace este balance, convencido de que en los próximos años se alcanzarán las 3.000 nuevas viviendas por año, una media que está muy por encima de lo habitual en Gijón, donde se concedían unas 2.000 licencias al año, cifra que, en los últimos ejercicios, sólo se superó en 2006. «Los números de estos meses así lo demuestran. Los datos hasta julio indican que se va en esa dirección y que ésa es la tendencia», asegura Sanjurjo. El edil niega, de esta forma, que «haya ralentización».
Los constructores también tienen claro que las cifras en este ejercicio van a ser superiores a las de años anteriores. «Vamos a acabar el año con bastante más de 2.000 viviendas nuevas», dice Manuel Pastor, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Gijón (Asprocon). «Estamos en el momento más alto de construcción en ejecución», insiste el portavoz de la patronal, que ve en esta situación algo normal después de «años muy buenos» para el sector.
Pero, al mismo tiempo, ese nivel de producción también ha provocado que se note cierta ralentización en las ventas, al menos en las de segunda mano. Así al menos lo confirmaban hace sólo unos días los agentes inmobiliarios a EL COMERCIO. La cuestión no es que no se vendan los pisos, sino que se tarda mucho más en darles salida en el mercado y los precios no pueden subir tanto como en años anteriores. Eso, si los propietarios quieren vender en menos de un año, que es el tiempo medio en estos momentos para lograr un comprador. Antes, el plazo se situaba entre cuatro y cinco meses.
Por el momento, parece que la vivienda de nueva construcción no está sufriendo esos mismos problemas. Al menos a tenor de las cifras. Y Pedro Sanjurjo añade a eso la «mayor presencia de la vivienda protegida» en las cifras totales. Y menciona, por ejemplo, la actuación del plan especial de Roces, aunque lo cierto es que las más de 3.000 viviendas que se construirán en la parroquia con algún tipo de protección no se licitarán hasta el próximo año.
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