
Alberto Álvarez, que se presentó a título personal y sin representar a ningún establecimiento, fue reconocido como el mejor escanciador de Oviedo. La organización le premió con cien euros y un trofeo.
Por último, Guillermo González, camarero de Terra Astur, recibió un galardón al ser considerado el mejor echador de sidra de la calle Gascona. Participante asiduo a los concursos de escanciado, este año ya había obtenido otro premio similar. «Este tipo de concursos son un incentivo para seguir trabajando en la calle con ilusión», consideró.





