Los ocho trabajadores de Mina La Camocha (Gijón) encerrados a 562 metros de profundidad desde el lunes señalaron hoy que seguirán bajo tierra hasta que se solucione el conflicto laboral que viven, según confirmó el portavoz del comité de empresa, Robustiano Iglesias, que bajó hoy a visitarles.
Fue en el transcurso de una numerosa concentración de apoyo a los mineros, a la que estuvieron presentes, en las inmediaciones del pozo, un amplio número de sindicalistas y simpatizantes.
Los trabajadores tomaron la decisión de encerrarse para exigir el pago de las mensualidades atrasadas, consecuencia de la paralización el Plan del Carbón.
Iglesias señaló que había visto a los encerrados "con ánimos", aunque con las lógicas consecuencias que supone un encierro de estas características en la mina.
A través de un comunicado leído por el propio Iglesias, los trabajadores de mostraron dispuestos incluso a protagonizar medidas más contundentes si no se soluciona el conflicto. También agradecieron el apoyo recibido estos días.
Una fecha clave será la del próximo martes, cuando se reunirán las centrales sindicales con el Ministerio para intentar desbloquear la situación. Iglesias señaló que está perfectamente informado de todos los pasos que se están dando y que se sienten "bien representados" por el líder del SOMA-FIA-UGT, José Angel Fernández Villa. "Confiamos en él plenamente", señaló.
Lissavetzky visitó Avilés para asistir durante unas horas a la competición que se está desarrollando en el Complejo Deportivo de El Quirinal, en el marco del Campeonato Mundial de Escalada con la participación de más de medio millar de deportistas que representan a cerca de sesenta países.
Rechazó que el Congreso de los Diputados haya vetado las selecciones autonómicas.
"No creo que haya habido un veto a nada, simplemente ha habido un posicionamiento en el sentido de que la Ley del Deporte recoge, y la sentencia del Tribunal Constitucional también, el hecho de que las selecciones españolas son las que representan a España en competiciones internacionales oficiales y esa ha sido la lectura que tiene la votación el otro día en el Congreso", explico.
Dicho esto, el secretario de Estado para el Deporte expresó el "respeto del Gobierno a las selecciones autonómicas", porque cree que pueden hacer un papel muy importante en el fomento de la práctica deportiva".
"Pero también pedimos un respeto a lo que las leyes, actualmente en España, obligan y que nosotros cumplimos, hacemos cumplir, y estamos además satisfechos de hacerlo", agregó.
A la pregunta de si cree que habrá elecciones en el seno de la Federación Española de Fútbol antes de los Juegos Olímpicos de Pekín, Lissavetzky señaló que se ha abierto una etapa tras la aprobación de un real decreto que establece una serie de "variaciones importantes" como es la composición de la comisión gestora.
Ahora, su departamento trabaja en la elaboración de una orden, "que tendrá que tener todos los informes "para todas las federaciones, no sólo la de fútbol".
El trabajo "conjunto" consiste en que las distintas federaciones deportivas "que son muy fuertes, muy importantes y muy democráticas en las elecciones puedan aumentar ese grado de eficiencia y transparencia".
Sobre un posible cambio de seleccionador nacional de fútbol, el secretario de Estado echó balones fuera y recurrió a la naturaleza de su cargo para evitar pronunciarse.
"Hay que confiar en lo que decida la Federación porque España tiene unos partidos de fútbol muy importantes que acometer, y yo soy relativamente optimista, porque todos deseamos que España esté en la Eurocopa y le deseamos muchísima suerte", opinó.
El secretario de Estado para el Deporte estuvo acompañado en su visita por la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, y el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, entre otras autoridades.
Lissavetzky, tras agradecer a la ciudad de Avilés y sus representantes el esfuerzo para la organización del campeonato de escalada, siguió la competición antes y expresó su deseo de que los al menos tres españoles estén en la final".