
Desde la desaparición de la perrera de las dunas de Salinas, y a la espera de que se construya una nueva instalación por la que se espera desde hace siete años, los ayuntamientos de la comarca han optado por contratar a una empresa ese servicio de recogida. Así, los animales desaparecen de las calles aunque su destino no sea el que desearían los miembros de la asociación.
La presión social por la construcción de un albergue, que tuvo su máxima expresión en una concurrida manifestación a la que acudieron cientos de personas con sus animales de compañía, no ha logrado aún concretar el futuro de una instalación para la que ya existe un proyecto redactado, pero para el que no hay terrenos donde construirlo.
La construcción de un albergue de animales moderno, con unas buenas instalaciones y en el que se garantizara un trato adecuado de sus inquilinos, fue uno de los proyectos anunciados durante el pasado mandato por el Gobierno conjunto PSOE-IU. El proyecto se presentó, pero los terrenos elegidos para su ubicación no fueron los adecuados: son propiedad de la empresa ferroviaria Feve, que por ahora se niega a cederlos.
Presupuesto
Sin embargo, el portavoz de IU, José Fernando Díaz Rañón, aseguraba días atrás a este diario que «se están haciendo gestiones» encaminadas a que Feve acceda a la cesión de los terrenos, y no dudó en que, en pocas fechas, la alcaldesa podría anunciar el inicio de las obras. «Nos bastaría con un permiso verbal para poder comenzar con las obras, porque está todo listo para ello. Tenemos el proyecto, y tenemos el dinero presupuestado», aseguró Díaz Rañón acerca de un proyecto en el que el Ayuntamiento debería invertir cerca de 90.000 euros.






