
Lo cierto es que ya han llegado los informes favorables de la comision del Patrimonio Cultural del Principado de Asturias y de la Administracion de Urbanismo y Demarcación de Costas. Así que ahora las actuaciones pasan por «comenzar a ejecutar esas obras en cuanto se pueda de forma inmediata», informó Reimóndez. Así, y «en función de lo que hablemos ahora con la empresa adjudicataria, las obras arrancarían en un breve periodo de tiempo y se finalizarían en un plazo de tres meses». Si todo va bien, «la prevision es que el Centro de Interpretación de la Cueva de El Pindal estaría abierto antes del verano», añadió.
Pero no sólo han obtenido una respuesta favorable a la creación del aula de interpretación. Las propuestas para recuperar el entorno de la cueva y la Capilla de San Emeterio también han obtenido sus frutos. La idea es extraer del bosque de encinas «especies no pertenecientes a la flora original», en especial eucaliptos, y la «plantación de encinas».
En este sentido, el alcalde de Ribadedeva confirmó que ya se ha puesto en marcha el plan de recuperación. «Se encargó el proyecto a una ingeniería forestal, ya nos lo han hecho llegar y ahora se va a enviar a la Consejería de Medio Ambiente para que lo incorpore». A partir de ahi, una vez que obtengan el permiso de la consejería «comenzaremos las actuaciones que contarían con un presupuesto de 58.407,46 euros para la recuperacion del entorno de la cueva y el bosque».
Pese a que algunas voces señalan el retraso en la construcción del aula de interpretación de la cueva, el alcalde de Ribadedeva quiso dejar claro que «en ningún caso se ha tratado de una falta de presupuestos». Más bien, las razones del ritmo pausado que ha llevado su confección tienen que ver con el hecho de que sea «un espacio protegido y dependa no sólo de administraciones locales sino estatales». Para el centro se cuenta con una partida de 350.000 euros, la mayor parte de los cuales «irán destinados a los contenidos puesto que los edificios están en perfecto estado de conservación». La actuación además se enmarca dentro del programa Paraíso Rupestre.
Escenas de la prehistoria
Mario Carrera y Manuel González Morales, arquitecto y catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria respectivamente, fueron los encargados de llevar de la mano a la comisión de seguimiento por los dos inmuebles que en un futuro se convertirán en el aula de interpretación y «en un edificio de servicios». Este último albergará, en la planta baja, una cafetería y aseos. En la primera, indicó el arquitecto, se colocarán unos despachos y dispondrá de una sala habilitada para conferencias y proyecciones.
El centro de interpretación también va a tener «dos zonas independientes», distribuidas entre las dos plantas. Así, los visitantes, en grupos de veinte, entrarán por la parte superior donde, «además de la sala de recepción arrancará la muestra dedicada al medievo». González Morales explicó que va a contar, además de con los habituales paneles, con proyecciones y «una presentacion virtual de las fases de construcción del Monasterio de Tina».
Después, el visitante bajará a la siguiente planta y «como si se sumergiera en la historia antigua», llegará hasta una zona prácticamente en penumbra donde «se tiene la sensación de estar en la propia cueva». Sin duda ayudarán a la veracidad los «restos arqueológicos y las reproducciones de los grabados» que se dispondrán por el lugar que también aprovechará el hecho de que parte del propio edificio esté excavado en la propia roca.
Eso sí, la idea, según González Morales, es que «la muestra y la visita a la verdadera Cueva de El Pindal no se solapen». Por eso, se expondrán los grabados que «pasan más desapercibidos al ojo humano y los restos que hay en las zonas de la cueva real vetadas al visitante». Además, claro está, de una representativa muestra de elementos arqueológicos de cuevas y ruinas medievales ubicadas por toda la mancomunidad. La visita completa durará aproximadamente tres cuartos de hora.
Ayer el arquitecto aseguró que «ni las cubiertas ni las fachadas van a cambiar» y «todo estará preparado para los minusvalidos» a pesar de que, como cuenta el arquitecto, ha sido una de las mayores dificultades de solventar «pues el edificio es muy estrecho en su interior». De hecho, quienes vayan en silla de ruedas y quieran acceder a la planta baja deberán volver a salir de la primera y entrar directamente por el exterior.
A pesar de todas estas iniciativas, la celebración del centenario del descubrimiento de la cueva sigue sin concretarse. Durante la jornada de hoy, el alcalde de Ribadedeva se reunirá con el director de Patrimonio Cultural, José Adolfo Rodríguez Asensio, para tratar, entre otros, este asunto.
A buen seguro, también le notificará la posposición «hasta el mes de junio» de la decisión sobre la ejecución de los proyectos de Las Raúcas, principalmente el centro de interpretacion de arquitectura indiana. «Decidiremos entonces si iniciamos la redacción. En ese caso, la obra comenzaría a ejecutarse en 2009», concluyó Reimóndez.





