
CRONOLOGÍA
Ocurrió después de que el Gobierno central rechazara el proyecto, basándose en el Plan Director del Prerrománico, elaborado por los arquitectos Fernando Nanclares y Antón Capitel. Los técnicos proponen la construcción de una glorieta en Ángel Cañedo de la que saldrían, entre otros, un viario que atravesaría los terrenos de la centenaria Fábrica de Armas de La Vega hasta la plaza de la Cruz Roja. El rechazo hacia esta iniciativa («propia del Urbanismo de los dinosaurios», como la calificó el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera) no se hizo espera, salvo por parte de la Consejería de Cultura, que guardó silencio.
El presidente Vicente Álvarez Areces, en cambio, no perdió tiempo para aclarar que la losa «no tiene marcha atrás» y que el plan del prerrománico «no condicionará para nada el acuerdo que tenemos con el Ayuntamiento». Al texto de Nanclares y Capitel se refirió como un mero «documento de trabajo» del que tomarán algunas directrices, pero «no el 100%». Sin embargo, esta posición no es suficiente para el Ayuntamiento, que le reclama que se «desmarque» del Ejecutivo central y «rechace» por completo el plan.
Nanclares explicó ayer que para restituir el equilibrio entre Santullano y su entorno, plantean que de la glorieta en Ángel Cañedo partan «varios tentáculos para dispersar el tráfico hacia todos los lugares posibles». Y se refirió al que atravesaría el solar de la fábrica como un planteamiento que «no tiene ninguna vinculación con la realidad, es una idea lanzada sin más». «El plan no obliga a nada», retrocedió.
Tras resaltar «la falta de compromiso y el fraude mayúsculo del Ejecutivo de Zapatero», Mortera puso sobre la mesa varios condicionantes: «Exigimos al Principado la retirada de este plan director y la presentación de uno nuevo en el plazo de un mes y que en ese tiempo se presente un proyecto definitivo de la losa, que incluya un calendario riguroso y un presupuesto». El Ayuntamiento no dejará que caiga «en el baúl de los recuerdos, como sucedió con la Ronda Norte» este proyecto, que se comprometió a financiar «en un tercio, sin poner limitaciones en la cuantía final».
Con todo, Mortera advirtió que el Consistorio «nunca tramitará un proyecto que se lleva por delante la fábrica de armas sin que esté definido su plan industrial, y deje sin suturar la cicatriz entre La Tenderina y Ventanielles con Pumarín y Teatinos». La solución propuesta es «retrógrada». En definitiva, dijo, «el mayor disparate urbanístico que jamás he presenciado».
Ante este «auténtico desatino que convierte la plaza de la Cruz Roja en una desembocadura de la autopista», el Ayuntamiento «en ningún momento modificará el Plan General de Ordenación Urbana para transformar en viario las naves industriales de La Vega o en zona verde los carriles de la autopista». Es más, Mortera se lanzó y avanzó que, de haber más trabas hacia «este proyecto de interés regional, acometeremos por nuestra cuenta la losa».
Las críticas al Plan Director del Prerrománico y la petición de su retirada no sorprendieron a Nanclares, quien matizó que «hemos cumplido con lo pedido, se nos ha abonado y punto. Es un documento que existe, no se puede retirar, y que se puede considerar o no, porque lo que diga no es vinculante». E insistió en que el único pensamiento era «quitar tráfico» ante la iglesia.
El Consejo de Patrimonio Cultural, que ayer tuvo una reunión, propuso abordar este asunto «en una próxima reunión monográfica». Y no habló más del asunto.





