Pero quizá la propuesta más llamativa sería que el instituto se dotaría de un museo arqueológico, en el Naranco, dedicado a este estilo arquitectónico único y característico de la región, que actuaría además de centro documental con «funciones de difusión, docencia e investigación». El instituto se convertiría en «el centro de una red de centros» de interpretación y de acogida de los visitantes. Ya existe uno en el Naranco para Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo y otro cercano a Santa Cristina de Lena. Ambos se mantendrían e integrarían. Además proponen crear otros dos en torno al Conventín de Valdediós y a Santullano -que incluiría La Foncalada-. Además de la citada anteriormente, habría una Comisión de participación del Prerrománico, con representantes de la Administración, colectivos ciudadanos y un experto. Finalmente, un observatorio, con expertos en sociología, urbanismo y medio ambiente.





