
Irujo, señaló que va a pedir que se adopten las acciones pertinentes para conocer el destino y la utilización de los fondos estructurales, que, entre los años 1998 y 2005 ascendieron a 54 millones de euros, «ya que según está previsto en la directiva comunitaria se deben utilizar escrupulosamente para lo que fueron destinados. Y en caso contrario, se tendrán que devolver a la Comisión Europea».
El eurodiputado de Eusko Alkartasuna, acompañado por el alcalde de Cangas del Narcea, José Manuel Martínez, y vecinos de la zona, visitó ayer las antiguas explotaciones mineras de Riotorno, pertenecientes a Antracitas de Gillón. En esta zona son visibles los restos de las edificaciones del centro de trabajo, las escombreras y calicatas que han tapado por completo el reguero de Riocastiello en un recorrido de más de 200 metros.
Con esta visita, el eurodiputado vasco pudo comprobar el deterioro medioambiental causado por el abandono de la actividad minera, que a pesar de contar con importantes ayudas para la restauración medioambiental en muchos de los casos no se han llevado a cabo.
Responsabilidades
Por ello, anunció que elevará la denuncia ante la Comisión Europea, que es el órgano encargado de fiscalizar los fondos que se reparten entre los estados miembros, «para saber a dónde fue destinado este dinero. Si no se empleó de forma correcta, exigiremos que se devuelva». Si es ese el caso, el eurodiputado de EA no descartó «exigir responsabilidades» a la Oficina del Instituto del Carbón y al Principado de Asturias.
Por su parte, José Manuel Martínez, indicó que la proliferación de escombreras en pleno corazón del Parque Natural de Fuentes del Narcea, que también está declarado por la Unesco Reserva de la Biosfera, «perjudica claramente cualquier iniciativa relacionada con el turismo medioambiental».
Por ello, reclamó actuaciones para la restauración de las escombreras e integrarlas en el paisaje, «algo que hasta la fecha está claro que no se hizo a pesar de los fondos estructurales destinados para ello».
Unas exigencias que comparten los vecinos del Valle de Gillón. Es el caso de Segundo Menéndez, quien reclamó que se restaure el caudal de Rioscastiello, así como las escombreras y calicatas, «que representan un serio peligro para las personas y animales que circulan por todo el entorno».
Riqueza ambiental
Unas escombreras y restos de explotaciones mineras que salpican un amplio territorio de gran riqueza medioambiental que discurre desde el entorno del pueblo de Gillón hasta Eiros y Veiga de Rengos.
En medio de esta zona, y aprovechando las antiguas explotaciones de Antracitas de Rengos, el Ayuntamiento pretende construir un parque temático dedicados a los deportes de aventura, una iniciativa que cuenta con una importante financiación procedente de los fondos mineros.





