
Lo que será el futuro museo de Tito Bustillo quedará abrazado a la falda del Macizo de Ardines. Su forma, rectangular, se encasillará en la roca riosellana, y el vidrio de su fachada en la planta baja proyectará cierta luminosidad al interior. Será ahí, en ese bajo, donde se prevén ubicar la cafetería, el restaurante, la tienda, los vestíbulos y los accesos. Pero los 1029,57 metros de este piso albergarán también aulas didácticas en las que se podrán realizar programas de ámbito científico y divulgativo. Bajo este montante estará el sótano. En algo más de 502 metros se adecuará una sala de conferencias y otra anexa en la que se podrá desarrollar cualquier tipo de actividad cultural ligada al yacimiento.
El más llamativo
La subida al primer piso será el paso definitivo al fin último de esta ambiciosa infraestructura. Será el más llamativo y también el más interesante. Acogerá esta planta la exposición permanente que incluirá la recreación de los principales paneles de la cueva, la sala audiovisual y un espacio suficiente como para acoger exposiciones temporales. El fin último con el que se trabajaba en la consejería de Cultura cuando Ana Rosa Migoya tenía su cartera era establecer aquí una especie de conexión con otros equipamientos de las mismas características que el de Tito Bustillo, además de con cuevas del Paleolítico Superior de la cornisa Cantábrica. Es decir, se contempla la posibilidad de trasladar hasta Ribadesella alguna muestra de otros yacimientos.
Al fin todo este conjunto que conformará el Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo está más cerca de ser una realidad ambiciosa y digna para el yacimiento que forma parte del patrimonio cultural riosellano y por el que los vecinos lucharon durante años.
El santuario del arte rupestre asturiano iniciará su andadura antes de que comience este verano. Poco a poco se irá construyendo un museo en el que se reproducirán sus caracteres pictóricos, un modelo que servirá de cabecera para la red de los 13 equipamientos de la comarca del Oriente que nacen bajo la marca Paraíso Rupestres. La historia del patrimonio cultural más arraigado de Ribadesella abre una nueva página en el libro de la evolución del arte. Comienza a concretarse ahora la recreación de una de las cuevas más emblemáticas del Principado de Asturias.





