Al parecer, según recoge el Fiscal, el acusado se negó a identificarse ante los agentes que así se lo habían requerido. En vez de ello, habría empezado a insultar a los policías, al tiempo que lanzaba puñetazos y patadas que alcanzaron a uno de los agentes en la cara y las piernas, lo que le provocó daños que le impidieron mantener su actividad profesional. La acusación considera a S. D. A. responsable de sendos delitos de atentado y lesiones por lo que reclama un total de tres años y medio de cárcel.





