
En esas están el propio entrenador y el presidente del club de Ganzábal, ajeno a la negociación del compromiso adquirido con Robles por la directiva anterior, pero dispuesto a llegar cuanto antes a un acuerdo para rescindir el vínculo cuanto antes, si puede ser en mayo mejor que en junio. El presidente, Fernando de la Roza, afirma que «tengo una buena relación con él y espero que se mantenga ahora que se va. Entendemos que al no continuar aquí haya llegado a un acuerdo con otro club, en este caso el Avilés. Pero cuanto antes lleguemos a un acuerdo para rescindir, mejor».
Roberto Robles se comprometía verbalmente este miércoles con el máximo accionista del club José María Tejero, si bien las dos partes matizaron que su incorporación efectiva será a partir del 1 de julio. Eso supone que el director deportivo del Langreo tendrá que desligarse un mes antes de lo reflejado en su contrato. De la Roza y la directiva azulgrana intentarán que sean dos y no un mes.
En Ganzábal entienden que si la próxima semana, como anunció el secretario técnico del Avilés, el nuevo entrenador blanquiazul se va a reunir para iniciar la planificación de la plantilla para la próxima campaña, supone que ya «se va a poner a trabajar para ellos, mientras aquí su trabajo ya está cumplido». Fernando de la Roza insiste en no querer entorpecer la salida de Robles, «quiero que salga bien del Langreo, como amigo, y lo mejor es que nos reunamos cuanto antes para resolverlo de forma positiva tanto para él como para el club».
Una vez anunciado por el Avilés su acuerdo con Roberto Robles, los rumores han empezado a circular, alguno de ellos aludiendo a posibles jugadores del Langreo que ya habrían sido 'tocados', y otros en relación a la importante deuda que la entidad de Ganzábal le adeuda a su todavía director deportivo. Robles defenderá sus derechos económicos de los dos últimos años, algo que De la Roza entiende: «El trabajador tiene que cobrar su sueldo, eso es sagrado. También hablaremos de ello con Robles para llegar a un acuerdo porque nuestra intención es cumplir pese a que la deuda se generó en el mandato anterior».
Por su parte, Robles opta por la prudencia y la única alusión que hizo al respecto fue para aclarar que «mis contactos con el Avilés los conoce en el Langreo quien tiene que saberlo, y lo sabe por mi no por terceras personas o por la prensa», dijo tras iniciarse los contactos, y el mismo miércoles una vez cerrado el acuerdo.
En cualquier caso, lo que parece claro es que las dos partes van a tener que negociar, y lo que en ningún caso se espera en el Avilés es que Roberto Robles encuentre dificultades que pongan en peligro la incorporación de su nuevo técnico para preparar en el mes de julio la pretemporada con el equipo blanquiazul.
Roberto Robles será, por cierto, el entrenador número 25 del primer equipo blanquiazul, justo en el año en el que se cumplen las bodas de plata del club de la fusión, el Real Avilés Industrial. Su reto pasa por enderezar la mala trayectoria del equipo avilesino en los últimos años, en los que no ha pasado de ser un equipo más en Tercera División: «Hay posibilidades de hacer aquí un buen trabajo». Palabra de Robles.





