
La familia de Medina, en especial su esposa Aída Conde, su hijo Alfredo y su hija política Pilar Blanco, estuvo arropada por un gran número de personas que representaron a la sociedad avilesina: empresarios, políticos, futbolistas, entrenadores, directivos, empleados de sus empresas, aficionados puros del Real Avilés Industrial... y sobre todo, la inmensa mayoría, amigos de Tomás Medina.
El impacto emocional por su fallecimiento aún se podía palpar entre todos los asistentes a las honras fúnebres, en cuya celebración colaboró el Ayuntamiento de Avilés al desplazar a varios efectivos de la Policía Local para regular el tráfico y los estacionamientos. La iglesia de San Pedro Navarro se quedó pequeña para dar el último adiós a un jienense de nacimiento, pero «de Valliniello de toda la vida, aquí llegó cuando apenas tenía un año», recordaba un vecino con fuertes vínculos de amistad con Medina y su familia.
Los momentos más emotivos se vivieron a la llegada del féretro en el quinto vehículo funerario de una caravana poblada de coronas, más de medio centenar, y ramos de flores. Las mismas que entre la tarde del jueves y la mañana de este triste viernes de mayo, ocupaban el espacio de cuatro salas en el Tanatorio El Montán, en San Cristóbal. Por allí pasaron multitud de personas para acompañar a la familia, entre ellas el ex presidente del Real Oviedo, Eugenio Prieto, con el que Medina mantuvo buenas relaciones.
Ayer, en el funeral, pudimos ver al máximo accionista del Sporting de Gijón, José Fernández, quien se detuvo un instante para calificar de «desgracia» el fallecimiento de «un buen directivo de fútbol y una extraordinaria persona».
Las valoraciones que se pudieron recoger ayer, un día después de conocerse la muerte repentina de Tomás Medina, coincidían en «su calidad humana, tanto como empresario como en el fútbol, en el Avilés», remarcaba un afectado Julián Rus, que formó parte del consejo de administración del club y patrocinador con Los Telares. En el mismo todo se expresaban el ex alcalde de Corvera, Víctor Manuel Álvarez León, o el empresario avilesino afincado en Fuengirola, Luis Ponce.
Jugadores muy significados en la historia del club de la fusión, como Joaquín, Iñaqui Marigil, Luis Castro, Fran Alonso, Roberto o un abatido Camuel, no faltaron a la despedida del que fue su mejor valedor en el Avilés.
Otros, Santi Calvo o Nacho Castro por ejemplo, que residen fuera de Asturias, hicieron llegar sus condolencias con flores y llamadas a la familia de Medina. David, el 'capi', ausente por motivos laborales, estuvo representado por su esposa.
La política tampoco faltó, con la alcaldesa Pilar Varela al frente, y concejales de los cuatro partidos con representación municipal. El mundo empresarial tampoco faltó en el último adiós de Tomás Medina, cuyos restos mortales ya descansan en el panteón familiar del cementerio municipal de Valliniello.





