La causa de este nuevo repunte estriba en un informe elaborado por el banco de inversión Goldman Sachs, que advierte de que el precio del crudo rondará los 141 dólares en el segundo semestre por las posibles dificultades de abastecimiento.
Ante las tensiones existentes en el mercado, el presidente de EE UU, George W. Bush, viajó ayer a Arabia Saudí para pedir un incremento de la producción de petróleo. Pero el país árabe no lo considera necesario.





