
Los delegados trabajaron el documento en base a dos áreas temáticas consideradas prioritarias para ambos bloques: 'Pobreza, desigualdad e inclusión' y 'Desarrollo sostenible: medio ambiente; cambio climático; energía'.
Sin embargo, los presentes estaban pendientes de los pasos, los gestos, las declaraciones e intervenciones de los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, Venezuela, Hugo Chávez, y Ecuador, Rafael Correa, especialmente después de que la Interpol asegurara que no había sido alterado el ordenador del jefe de las FARC, Raúl Reyes, donde supuestamente había documentos que revelaban vínculos entre Chávez y Correa con la guerrilla, como sostiene Uribe.
El venezolano fue el último en llegar a la capital peruana precedido por unas manifestaciones poco halagüeñas para la tensión bilateral: calificó el informe del secretario de la policía internacional de un 'show de payasos', negó los lazos con la guerrilla y dijo que volvía a colocar las maltrechas relaciones con Bogotá «bajo profunda revisión».
Por su parte, antes de entrar ayer en la sesión inaugural Uribe -que no tenía previsto en su agenda un encuentro con sus dos colegas enfrentados- hizo un «llamado a esos bandidos de las FARC» que «deberían liberar hoy a los secuestrados, con motivo de esta cumbre; a Ingrid Betancourt y a todos los secuestrados».
Ingrid Betancourt
El jueves hizo un señalamiento similar su homologo español, José Luis Rodríguez Zapatero al asegurar que «el secuestro es un delito y exijo la liberación de Ingrid Betancourt y de todos los rehenes secuestrados por las FARC que no tienen ni nombre ni apellido».
El presidente peruano, Alan García, pronunció el discurso inaugural en su papel de anfitrión de unos 40 jefes de estado y de gobierno y 20 más que actúan como representantes y en total personifican a mil millones de personas, convocando a la unidad de los pueblos suramericanos, a no fijarse en las cosas pequeñas y a superar el pesimismo sobre las posibilidades de luchar contra la pobreza y el calentamiento global.
«Es imperativo que en nuestras reuniones prime lo que nos une. Nos vincule aquello en lo que estamos de acuerdo, y dejemos de lado, por el momento, aquello que nos pone en desacuerdo», expresó García. El conservador gobernante peruano, en presencia del vicepresidente de Cuba, José Manuel Machado Ventura, lanzó una puya a favor de la democracia: «Creemos firmemente en la democracia, creemos firmemente en la libertad. Sabemos que sólo a través de elecciones y prensa libre pueden expresarse los pueblos.»





