Al ser preguntada de la Vega por el conjunto de medidas que prepara el Gobierno de Silvio Berlusconi para luchar contra la inmigración ilegal explicó que «la inmigración es un fenómeno necesario, que es bueno siempre que sea legal y ordenada» y que la política que se aplica en España está basada «en la ley, que permite reconocer derechos y obligaciones a los inmigrantes». Añadió, además que «el Gobierno no comparte la política de expulsiones sin respeto a la ley y a los derechos, y por tanto tampoco las actuaciones que pueden exaltar la violencia, el racismo y la xenofobia» y recordó que existen «mecanismos legales para combatir la inmigración irregular y esos son los mecanismos que hay que utilizar, a nuestro juicio, y no otros».
El embajador de Italia en España, Pasquale Terracciano, pidió explicaciones al secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, tras las palabras de la vicepresidenta y
fuentes de la delegación italiana en la Cumbre UE-América Latina de Lima indicaron que, tras las explicaciones de López Garrido, el Gobierno italiano se ha dado por satisfecho. Según las mismas fuentes, el secretario de Estado distinguió dos elementos en las declaraciones de De la Vega y se quedó con la impresión favorable de que la vicepresidenta del Gobierno quiso condenar los últimos episodios de violencia contra inmigrantes en Nápoles, algo en lo que coincide con el Ejecutivo italiano.





