La Asociación de Arqueología Industrial Máximo Fuertes Acevedo (Incuna) «echa en falta» en torno a cuarenta bienes industriales de interés en la nómina de elementos protegidos confeccionada por la empresa Dolmen. De esas ausencias considera que no se pueden dejar de lado ingenios relacionados con el abastecimiento de agua pública en Gijón y con la industria naval, por «conformar parte del legado industrial y cultural del municipio».
De El Musel lamenta la exclusión de la fábrica de hielo y dos estaciones de ferrocarril portuarias, la de Aboño y la TECO de contenedores. En el capítulo de astilleros e industrias anexas al puerto gijonés solicita la presencia, entre otros bienes, de las antiguas gradas y dársenas de Astilleros del Cantábrico, la Fundación Revillagigedo, las instalaciones de la antigua Juliana Constructora, la antigua fábrica de Vicasa y varios edificios y conjuntos residenciales obreros.
De arquitectura e ingeniería del agua se reclama la inclusión de los depósitos de Roces, los conductos del agua de Caldones, los molinos de Rionda y los ingenios hidráulicos de La Isla, ambos dentro del Jardín Botánico.
El colectivo critica en sus alegaciones que el nuevo inventario de bienes protegidos presenta una «descompensación» en cuanto al número de elementos catalogados (931 arquitectónicos, 1.159 etnográficos, 85 arqueológicos, 120 parques y jardines, 52 naturales y tan sólo 33 bienes de histórico-industrial). En ese sentido, asegura que la «carencia» es de los bienes de tipo industrial respecto al resto pese a su peso en el desarrollo urbano del concejo y dentro de la historia industrial de Asturias.
El colectivo que preside Miguel Ángel Álvarez Areces, hermano del presidente del Principado, también pone como objeción «un tratamiento superficial y meramente descriptivo de los bienes industriales, asignándoles a todos ellos la protección integral sin especificar posibles actuaciones para su recuperación».
Especificar las obras
Incuna plantea que todas las fichas determinen o especifiquen las obras permitidas en caso de rehabilitación o reforma de los bienes, esto es, su ordenación. «Mostrarse restrictivo sin ofrecer algún tipo de posibilidad para la actuación, no favorece la rehabilitación del bien», señala el texto alegatorio.
Por último, esta asociación centrada en la defensa del patrimonio industrial reclama un «mayor compromiso» con los bienes de origen fabril, para profundizar en las descripciones e incluir fichas individuales para elementos que integran conjuntos como Tabacalera y Mina La Camocha. En la antigua fábrica de tabacos se pide la preservación de la casa del director, la antigua capilla y el convento.