Una madre gijonesa se enfrenta a tres meses de cárcel por haber permitido que su hijo faltara 56 días a clase en un periodo lectivo de 156 jornadas. El caso ha vuelto a poner de actualidad la necesidad de intervenir en los casos de absentismo escolar. De hecho, el PSOE comprometió en su campaña hacer un nuevo plan para afrontar estas situaciones. Todo ello coincide, en estos momentos, con la contratación, por parte del Ayuntamiento, de un estudio para el 'Diagnóstico sobre el fracaso escolar y pautas de intervención en el ámbito de la formación para el empleo'. El título explica también el objetivo: conocer, en primer lugar, las cifras exactas de fracaso escolar en la ciudad, analizar sus causas y sus consecuencias y aportar posibles soluciones. Hasta 400 menores de 20 años pueden estar a la búsqueda de empleo sin haber logrado ninguna titulación.
El estudio se abordará desde la Agencia Local de Empleo, y no desde Educación. Porque lo cierto es que el informe parte de una situación muy concreta: los jóvenes de entre 16 y 20 años que están registrados como demandantes de empleo pero que no tienen ninguna formación. ¿Por qué han llegado a esa situación? ¿Qué alternativas se les pueden dar? No partirá del propio absentismo escolar, sino de las consecuencias que éste puede llegar a tener.
Esas son las preguntas que se pretenden responder. Así lo explica la concejala de Empleo, Begoña Fernández, quien asegura que el principal objetivo será «facilitar la incorporación de estos jóvenes en el mercado laboral». No existen aún cifras concretas. La edil asegura que se trata de un «colectivo pequeño, de entre 300 y 400 personas». En las estadísticas del mercado laboral en la ciudad del mes de mayo constan 520 demandantes de empleo menores de 20 años. De ellos, 317 son hombres y 203 mujeres. Entre todos, el estudio se centraría en los que no han finalizado ningún tipo de formación.
Bajo nivel
Por otro lado, están inscritas 52 personas analfabetas y 1.130 que sólo han terminado la Educación Primaria. Esos datos son los que deberá cruzar y analizar el equipo que se haga cargo de este estudio «de investigación y diagnóstico de los aspectos psicosociales del desempleo juvenil», que analizará «el fracaso escolar y/o abandono prematuro de la formación para el empleo». Así reza el pliego de condiciones del estudio, que cuenta con un presupuesto de algo más de 10.000 euros. Por el momento, se mantiene abierto el plazo de presentación de ofertas, hasta el próximo día 23. Después, el equipo adjudicatario tendrá un plazo de cuatro meses para realizar la investigación. Aunque no partirá de casos concretos de absentismo, sí pretende «realizar un análisis exhaustivo de las causas y consecuencias del fracaso escolar de los jóvenes con dificultad de acceso y permanencia en el mercado laboral».
La propia Begoña Fernández reconoce la importancia de actuar. Para hacerlo, lo primero que hay que saber es cuántos jóvenes gijoneses están en esa situación y por qué, a qué se debió su abandono prematuro de la formación o su fracaso en los exámenes. Después habrá que buscar alternativas, porque «son muy jóvenes y estamos a tiempo de que puedan mejorar su posición en el mercado laboral», asegura la concejala.
Problema europeo
El Ayuntamiento contará con financiación del Principado y del Fondo Social Europeo. Porque el abordaje del fracaso escolar es uno de los objetivos impuestos por la Unión Europea para todos los miembros. No sólo para España, el abandono prematuro de los estudios por parte de los jóvenes, antes de haber obtenido título alguno, se ha convertido en un problema acuciante. Según los expertos, esta situación puede deberse a las exigencias cada vez mayores en los estudios de formación profesional, así como a los cambios de las condiciones socioculturales de los adolescentes.
El estudio que ahora vendrá a completar las estadísticas anuales sobre el absentismo escolar. Los últimos datos del concejal de Educación, Justo Vilabrille, reflejan que los colegios públicos de Gijón registraron 370 casos de absentismo en los últimos cuatro años. Sólo en el curso 2006/2007 se detectaron 78 alumnos que faltaban, por lo menos, al 25% de las horas lectivas de sus respectivos cursos de la enseñanza obligatoria.El 72% de los casos se producen en Secundaria y el resto en Primaria.