YA se cumplieron más de trece años desde que a finales de enero de 1995 se iniciara la demolición de una serie de edificios que en su día formaron el núcleo urbano de San Juan de Nieva. Un 'pala' redujo a escombros la sede -vacía, medio destartalada y fuera de servicio-que ubicaron las dependencias de Sanidad Exterior del puerto. Fue el primero en caer bajo la piqueta y el inicio de un camino que tiene como meta, a punto de alcanzar, la reconversión de espacios únicamente para usos y servicios portuarios.
Tras este edificio de planta baja y con apenas significación como inmueble tocó el turno a otros: Taller del Litoral Asturiano, la tienda de comestibles de Gelaz -antiguo restaurante la Rosa-, también la mixta de Celso, los almacenes de efectos navales Monasterio, varios talleres mecánicos, oficinas de consignaciones, dos carnicerías -una la de Socapia- y si apuntamos a locales dedicados a bares y casas de comidas la lista apunta, entre otros, nombres como la Rubia, Pomarada, Tina, Cabo de Peñas, La Marina, Roces, La Ribadense; uno de alterne como La Naval o un club también de alterne -con orquestina incluida- como fue El Bahía y que con sesenta y cuatro años a sus espaldas -la concesión fue en abril de 1936- quedó reducido a escombros en octubre de 2000. El pasado mes de enero la piqueta repitió con la antigua sede de la Comisaría del Puerto y otras dependencias de la Junta de Obras y Servicios del Puerto y Ría de Avilés, y que entre 1893 y 1929 lo fue del Sindicato Minero del Puerto de Avilés.
El puerto necesita suelo para desarrollarse. La Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante (1992) no permite ocupaciones o utilizaciones en terrenos de su dominio que no tengan usos portuarios. A los viejos edificios e instalaciones que hicieron historia, que ahora son recuerdo que se guarda en el desván de la memoria personal, se une la iglesia. Se cierra. El próximo miércoles, festividad del Carmen, se oficiará la ultima misa.Atrás quedan 59 años, 5 meses y 15 días desde que abrió sus puertas, aún a falta de remates, con motivo de la visita que José María Fernández Ladreda, ministro de Obras Públicas, realizó el 31 de enero de 1949 para recibir la Medalla de Oro de Avilés, visitar el puerto, inaugurar dos nuevas grúas eléctricas de 45 toneladas -drops-, recorrer el nuevo muelle de Raíces y anunciar la emisión de obligaciones por valor de sesenta millones de pesetas para rematar el Plan de Obras; luego recorrió las obras de construcción de la factoría de Cristalería Española y las del embalse de El Escañorio de la nueva traída de agua al municipio. San Juan tenia su iglesia y primer capellán -Angel Espila Fernández-. Jesús García Gonzáles es el actual párroco. El último. Cuando eche la llave será protagonista y testigo del penúltimo capítulo de una historia que habrá que recordar con cierta nostalgia. Sólo eso, nostalgia.