La escuela de 0 a 3 años 'El Carbayo', de Campiello, contará con la educadora que falta en el próximo curso lectivo, según confirmó la concejala de Educación, Paula de Diego.
La edil salió al paso de las quejas de los padres que demandan una docente para evitar que una educadora tenga que dar clase a 19 niños. De Diego afirmó que el Principado «confirmó, hace 15 días, que se dotará al centro de educación infantil de una nueva educadora», explicando que «no entendemos que se incorpore esta docente a esta altura del curso lectivo, teniendo en cuenta que las clases finalizarán el próximo día 25». La concejala negó que se hubiera necesitado de una educadora más a lo largo del curso, señalando que «lo que ocurrió fue que tuvimos bajas por maternidad y enfermedad». En este sentido, aclaró que «seguiremos respetando el ratio entre los alumnos y los docentes para que las aulas no se masifiquen»,
Sin embargo, un grupo de padres y madres que se pusieron en contacto con este diario había manifestado que el Principado había concedido una plaza para educador, afirmando que «empezaron a dar vueltas, señalando que las personas que estaban en la bolsa de trabajo no querían empezar o que se debería hacer una nueva evalucación para contratar al nuevo personal». Los padres también se quejaron por la falta de espacio en la escuela infantil, asegurando que se realizaron obras de ampliación en una de las aulas, obligando a dejar los carricoches en una zona que obstaculiza el paso de los alumnos».
La concejala de Educación respondió que «se están realizando las obras de ampliación del aula, lo que ha producido algunos inconvenientes, pero los trabajos habrán finalizado en el próximo curso y habrá espacio disponible para colocar los carricoches».
Las madres y los padres, de todos modos, quisieron dejar bien claro que la escuela infantil «sigue funcionando correctamente «gracias a que trabaja un equipo educativo y directivo que hacen más de lo que pueden, procurando que la carencia de personal no afecte al adecuado funcionamiento del centro».
Sin embargo, los padres de los alumnos siguen protestando asegurando que «el Ayuntamiento debería comparar el funcionamiento de la escuela infantil que ha empeorado en relación al año pasado».
Añaden, por otro lado, que «no entendemos que si pagamos religiosamente tengamos menos docentes y menos espacios para nuestros hijos».