La Guardia Ciovil custodia el erial de tierra quemada dónde se estrelló el avión, una vez despejada la zona de todo rastro del siniestro. / AGENCIAS
Uno de los bomberos que participó ayer en las tareas de emergencia del avión de Spanair, Francisco Martínez , explicó que uno de los niños rescatado preguntaba constantemente "dónde estaba su padre y cuándo terminaba la película".
El pequeño, desorientado, "me preguntaba si era verdad lo que estaba ocurriendo y lo que estaba pasando", indicó Martínez , quien le subió al camión para explicarle lo que estaba ocurriendo pero el pequeño "creía que se trataba de una película y preguntaba dónde estaba su padre y cuándo terminaba la película".
El mismo bombero rescató a una niña de once años de edad y vecina de La Fregeneda (Salamanca) María A.F, después de que la madre de ésta, desaparecida en el siniestro, se la entregara y diera prioridad a su salvación.
Según declaraciones a los medios en el Hospital de La Paz, Martínez declaró que la niña fue entregada a los bomberos por su madre, que pidió que rescataran primero a su hija.
Asimismo, Francisco afirmó que la niña, que presenta fractura abierta de fémur y pronóstico estable dentro de la gravedad, se encontraba "totalmente desorientada", no se quejaba ni hablaba, a pesar del gran número de heridas que sufría.
La progenitora, Amalia Filloy, y otra hija mayor de 15 años, Amalia, continúan desaparecidas, mientras que el padre de familia, José Alonso Alonso, de 40, permanece ingresado el La Paz, junto a la pequeña, en estado grave pero estable.
El profesional también señaló que, durante el rescate, encontró a varios heridos sentados en su asiento, "e incluso uno de ellos estaba sentado en el amasijo de hierros".
PANICO DE LOS SUPERVIVIENTES.
Martínez explicó que la rapidez de la llegada del equipo de bomberos del que forma parte se debió a la cercanía que el parque presenta en torno al aeropuerto de Barajas. A su juicio, la zona del accidente "era la peor donde podía haber caído" el avión debido a la cantidad de árboles, que empezaron a arder, lo que aumentó el pánico de los supervivientes a la hora del rescate, que "no querían saltar por el fuego y el desconcierto".
Asimismo, declaró que todos los bomberos han recibido asistencia psicológica durante la noche y algunos de ellos presentan quemaduras, aunque sin gravedad.
En la misma línea, otro bombero, que trabaja dentro de la Unidad de Bomberos de Barajas, Fernando García, acudió también al complejo hospitalario de La Paz y declaró que el accidente "fue algo muy dantesco" y que cuando llegaron al lugar de los hechos "algunos supervivientes permanecieron sentados en el avión", que se encontraba "destrozado". "Nunca he estado en una intervención así, ha sido la peor de mi vida", concluyó.