
El candidato republicano a la Presidencia de EEUU, John McCain, a su llegada a la Convención que termina hoy en Saint Paul, Minessota (EEUU). /REUTERS
Las canas dominan la Convención
La Convención Republicana rubrica su celebración entre un mar de canas y de piel blanca, que contrasta con la juventud y el caleidoscopio racial exhibidos en la Convención Demócrata presidida por el candidato Barack Obama. A menudo los republicanos se sueltan a bailar música country en el estadio de hockey donde tiene lugar la asamblea, pero el ambiente dista mucho de la exuberancia y energía del Pepsi Center en Denver, donde se congregaron los demócratas.
En gran medida es por la edad. Jim Forrester, un senador estatal de Carolina del Norte de 71 años, reconoce la escasez de jóvenes en la reunión más importante de los republicanos. "Nosotros - explica - tenemos experiencia de vida, sabemos más. Los jóvenes no. Ellos en realidad no saben qué es lo que respaldan al apoyar a Barack Obama", el candidato demócrata a la Presidencia en las elecciones de noviembre.
La diferencia visible en la media de edad en las dos convenciones - ninguna de las campañas ha dado datos exactos - no es anecdótica, sino que apunta a una brecha generacional entre los electores. Según la última encuesta de la empresa Gallup, un 56% de los votantes menores de treinta años apoya a Obama, frente al 35% que respalda a McCain. En cambio, el candidato republicano, de 72 años, saca nueve puntos porcentuales a su rival entre los mayores de 65 años.
El catedrático de ciencias políticas de la Universidad de Hamline (Minnesota) David Schultz afirma que normalmente los jóvenes tienden a ser de izquierda y los mayores de derecha, pero la disparidad también tiene que ver con el mensaje de las campañas. "Un candidato (Obama) habla de esperanza y de futuro, mientras que el otro (McCain) habla de deber y patriotismo", apunta Schultz, para quien la primera opción es más atractiva para los jóvenes.
McCain logrará finalmente el protagonismo de la Convención Republicana esta noche, cuando pronuncie el discurso de aceptación de su candidatura a la Vicepresidencia de Estados Unidos. Según fuentes republicanas, el candidato pretende transmitir a los votantes su imagen de independencia y su lucha a favor de la reforma del sistema político en Washington en la última jornada del evento político en St Paul (Minnesota).
Una vez mitigado el escándalo de su mano derecha, Sarah Palin, que se presentó ayer ante el electorado, el candidato aprovechará la cuarta jornada de la Convención para hacer gala de su experiencia tras 26 años en el Senado y lucir sus credenciales en política exterior y en seguridad nacional. Probablemente destaque la situación en Irak, donde esta semana se puso bajo el control de los mandos del país la provincia de Anbar, uno de los viejos bastiones de Al Qaeda,.
Esa situación representa un importante triunfo para McCain, que el año pasado defendió el aumento de tropas en Irak ordenado por la Casa Blanca y en aquel entonces muy criticado. Cuando se le preguntó si eso perjudicaría su campaña electoral, replicó que prefería "perder unas elecciones que una guerra".
Un candidato que pretende ser cercano
McCain intervendrá ante los 2.400 delegados de la Convención para aceptar la candidatura desde un podio diseñado en forma de "T" con la intención de acercarle más al público y dar a la intervención el formato más íntimo que el candidato ha preferido en su campaña.
Con ello, McCain tratará también de marcar el mayor contraste posible con su rival demócrata, Barack Obama, que la semana pasada pronunció su discurso de aceptación de la candidatura en un estadio al que acudieron 84.000 personas.
McCain intentará igualar el entusiasmo despertado por Palin, que en su alocución de ayer enardeció a los delegados con un discurso en el que atacó duramente a Obama y se presentó como una madre normal y corriente que quiere luchar contra los poderes establecidos. La campaña del senador se ha mostrado muy satisfecha con la acogida al discurso de Palin.
Intentará ahondar en las diferencias con Obama
McCain tendrá que esmerarse para conquistar a los delegados de la misma manera que su candidata a la Vicepresidencia. En general, los discursos no son su especialidad y prefiere una charla con el público en el formato de pregunta y respuesta. El candidato tiene también un factor en contra; el partido inaugural de la temporada de fútbol americano entre los New York Giants y los Washington Redskins, que se transmitirá a la misma hora que su discurso en la Convención.
Con su discurso, en el que incidirá sus años de servicio al país, intentará ahondar en las diferencias con el demócrata Obama, que con 47 años se presenta como el candidato del cambio pero al que los republicanos acusan de carecer de experiencia, tras cuatro años en el Senado y siete en el Legislativo estatal de Illinois.
El candidato presidencial estará precedido por su esposa, Cindy, que hablará sobre el trabajo humanitario que desarrolla en distintos lugares del mundo. Los oradores de la jornada de cierre incluirán al gobernador de Minnesota y aparente finalista en la selección de candidato a la vicepresidencia, Tim Pawlenty, así como otras personalidades del partido, como el ex secretario de Seguridad Nacional Tom Ridge.