El comité de empresa de Factorías Juliana presentó hoy ante Inspección de Trabajo una denuncia contra la dirección del astillero por acoso laboral y sindical, el exceso de las horas extraordinarias, las decisiones tomadas unilateralmente por la empresa y la falta de información. El presidente del comité, René Rodríguez, dijo sospechar que la actitud de la empresa tendría como fin que la plantilla fuera a la huelga para cerrar el astillero y echar la culpa a los trabajadores.
Asimismo, el dirigente sindical indicó a Europa Press que el inspector de Trabajo se reunirá con Juliana el próximo día 26 con motivo de la denuncia presentada, aunque el Comité no duda en acudir a los tribunales si es necesario. Por todo ello, el Comité de Empresa se reunirá mañana, a las 9.00 horas, y posteriormente se celebrará una asamblea de trabajadores, a las 10.30 horas.
Entre las posibilidades que se barajan son el ir a la huelga, cuyo permiso ya tienen solicitado, o el impedir la entrada del director y el jefe de Recursos Humanos. "Nunca hubo tantos castigos y amonestaciones", aseguró con respecto a estas dos personas.
Como ejemplo, Rodríguez apuntó que hoy mismo notificaron a uno de los ingenieros una sanción de 21 días sin empleo y sueldo por negarse a ir a colaborar a las instalaciones gallegas. Según el presidente del comité, en el convenio se dice que cuando se trate de provincias que no son limítrofes, se deberá acordar el traslado temporal del trabajador con los sindicatos, algo que no ocurrió en este caso.
Es más, explicó que la asamblea de trabajadores había acordado que no se iría a Vigo a colaborar con el otro astillero de Vulcano. Rodríguez matizó que actualmente hay dos personas, un ingeniero y un maestro que fueron a espaldas de lo decidido en la asamblea, en la que no se les dejará participar.
Además del ingeniero, hay otros ocho compañeros sancionados. El Comité ya presentó en su día las alegaciones pertinentes, como lo había hecho en el caso del ingeniero, cuya sanción se hace efectiva a partir de mañana.
Rodríguez recordó que Vulcano aún les debe entre seis y nueve millones de euros y que se está negociando un crédito con Cajastur por cinco millones de euros para finalizar el cementero, un dinero que, según Rodríguez, los trabajadores temen que se quede también Vulcano. Además, se negocia la cancelación del sísmico que están construyendo, lo que les dejaría "en subactividad en poco tiempo".