
-¿Cómo hace para mantener la ilusión cada año?
-A pesar de que los días se hacen largos y mi labor acaba siendo agotadora, siempre estaré dispuesto a hacerlo. Empecé porque me lo pidió mi amigo José Carlos Caicoya, y nunca pensé que fuera a llegar a tanto.
-¿Cuáles son las principales novedades de esta edición?
-La principal es que hemos decidido incluir el humor como un elemento indispensable del certamen. Por esa razón, 25 minutos antes de cada jornada, y para calentar, podremos disfrutar de la actuación de monologuistas y grupos de teatro asturiano. Otra novedad es que retomaremos la categoría de menores de 18 años, tras varias ediciones sin tenerla en cuenta.
-¿Por qué han vuelto a crear esta categoría?
-Porque creemos que merece a pena darles cabida a las nuevas voces. Hace unos años apenas salía gente joven que quisiera participar. En cambio, hoy disfrutamos de pocos aunque buenos nuevos artistas. Creo que entre la juventud existe una preocupación cada vez mayor por la canción.
-Después de 27 años, ¿en qué situación se encuentra el certamen?
-Ahora pasa por un buen momento porque la tonada está muy viva, sobre todo en Gijón.
-A veces da la impresión de que siempre son las mismas canciones. ¿No surgen nuevos letristas?
-La verdad es que hay pocos compositores y aparecen pocas letras nuevas. Normalmente se opta por hacer pequeños arreglos, aunque creo que sería mejor que se renovara un poco el repertorio. En una ocasión, no diré cual, se interpretó tantas veces 'La vaca pinta' que pensé en montar una vaquería.
-¿Es necesario que haya más innovación en la canción asturiana?
-Creo que sí, pero no de cualquier manera. El Presi, por ejemplo, supo dar un paso hacia delante incorporando guitarras en sus actuaciones. Gracias a él se dignificó mucho la tonada. Otro tipo de inventos, como las gaitas con tres roncones (de tipo escocés), no sé si me gustan tanto.
-¿Está asegurado el futuro de la tonada?
-El esfuerzo personal de los artistas (cantantes, gaiteros, grupos de danza...) está manteniendo vivo el asunto, ya que ellos siempre están dispuestos a concursar en la mayoría de certámenes. En cambio, en las fiestas de prado cada vez hay menos conciertos de canción asturiana, a no ser que los artistas acepten actuar gratis.
-¿Cree que falta interés por parte de las comisiones de festejos?
-No es que no haya interés. El problema está en que algunas comisiones prefieren gastarse el dinero en traer dos o tres orquestas cada día en vez de contratar a uno cuantos intérpretes de tonada y un gaitero. Es cuestión de apostar o no por la cultura de aquí.
-¿Tiene nuestra música proyección en el exterior?
-La tonada es muy 'recia', tiene un sonido muy fuerte, sobrio y el intérprete ha de efectuar un gran esfuerzo con su voz, similar al que puede requerir la jota. No siempre entra en el público porque a la mayoría de la gente le gustan las melodías y el acompañamiento instrumental. Por esa razón han triunfado los discos del gaitero Hevia, por ejemplo.
-¿Se canta tonada fuera de Asturias?
-Sí, y cada vez más. En esta edición va a concursar un chaval de 14 años, Álvaro Fernández Conde, que viene de Cantabria. También, desde hace unos años, vienen a cantar Máximo Cosío, que vive en México y Anabel Santiago, que es nacida en Argentina. Otros años, además, han participado unas hermanas leonesas entusiastas de la tonada.





