
Mientras que no se habilite en la zona una parada, el autobús número tres -que cubre el trayecto polígono de Roces-Hospital de Jove- no podrá dejar viajeros en este punto. Para los que viajan con dirección al centro, la parada más próxima es la de la plaza de La Habana.
«Esa línea de autobús es especial -explica Álvaro Tuero-. Se conoce popularmente como el bus de la radioterapia, porque lleva a muchos enfermos de cáncer que están tratándose en Jove. Mucha de la gente que va en él no está en muy buenas condiciones y por eso para ellos caminar los 400 o 500 metros que hay hasta la parada de la plaza de la Habana no es fácil».
Tuero no entiende por qué se demoran tanto unos trabajos que a su entender no presentan excesivos problemas ya que está previsto y aprobado que la parada se construya en una zona verde. «Es muy fácil de hacer porque no hay que rebajar una acera ni nada parecido, sino que es hacerle la entrada al autobús en un prao», explicó el presidente de los vecinos.
La parada de la Casa de los maestros en sentido al hospital de Jove está en funcionamiento, pero no así la que debería existir en el sentido contrario. Eso tiene consecuencias. Por ejemplo, «eso confunde a los vecinos, porque suben confiados y al volver llaman al timbre, pero el conductor no para» explica Álvaro Tuero.
Hasta que no se realice la obra y el autobús tenga espacio para parar sin obstaculizar el tráfico - ya que la calle donde se situará es de un sólo carril-, la parada no podrá funcionar.





