
Pero ahora, a la formación se le plantea un problema: buscar el tratamiento fiscal que permita esta operación. Y eso es precisamente lo que José Manuel Sariego duda que puedan encontrar. «Para que un particular reciba dinero de un partido, debería haber algún tipo de relación contractual que, en principio, no existe. La otra opción sería una donación, que no sé si un partido político puede hacer a un particular», explica el primer teniente de alcalde y secretario general de la Agrupación Socialista de Gijón.
Más allá de la intención del PP, está claro que el partido deberá «ajustarse a unas normas y unos procedimientos legales» que serán fiscalizados por el Tribunal de Cuentas, ante el que deberán justificarse los populares, como todos los partidos políticos.
El PP de Gijón deberá ahora, por lo tanto, solucionar unas cuantas cuestiones antes de materializar esta idea, que fue propuesta por su presidenta, Pilar Fernández Pardo, y aceptada de forma unánime por todo el grupo municipal y la junta local. Los cuatro concejales liberados son Manuel Pecharromán, Luis Crego, Francisco Cubiella y Dorinda García. Cada uno de ellos percibirá unos ingresos de 55.691 euros. Ahora, deberán repartir sus emolumentos con los otros siete ediles que no cuentan con ningún ingreso municipal, excepto las dietas por asistencia a plenos y comisiones.





