No se puede justificar la ruptura de los pactos regionales alegando que lo que se quería eran áreas con contenido real donde poder ejercer las políticas de izquierda, y que, por el contrario, lo que se les ofrecía era otra cosa muy distinta (querían engañarnos con puestos y ése no era nuestro objetivo) para, a continuación, demostrar todo lo contrario en Gijón.
Lo ocurrido en el Ayuntamiento gijonés con la designación de personas de confianza no ha sido entendido por los ciudadanos de este municipio, excepto, claro está, por quienes lo han hecho; intentar justificarlo ahora es un intento de burla a la inteligencia de los sufridos vecinos de este municipio.
Es lógico que en este municipio -y en cualquier otro- se designe a personas de confianza en áreas como protocolo, prensa, economía, educación... que estén al servicio del propio Ayuntamiento y bajo las órdenes del alcalde o alcaldesa de turno. Lo que no es de recibo es que el tercer teniente de alcalde designe asesores personales. Claro que, de no ser así, no sería él y no podrían seguir parándole por la calle para pedirle que repitiera como cabeza de lista, «aunque los resultados en las últimas elecciones no lo avalen».
De todas formas, no veo yo el beneficio para IU de la incorporación de estos asesores 'conseguidos' por el tercer teniente de alcalde. Tampoco creo que el PSOE, que tiene la mayoría en el gobierno local, lo tenga fácil para darles una explicación coherente a sus votantes de la decisión que ha tomado.





