
«Una ciudad de calidad requiere terrazas»
El presidente de la asociación empresarial, Arturo Muñiz, lo ha dicho en varias ocasiones: el buen tiempo disfrutado en los últimos inviernos y la afluencia de turistas fuera de los meses estivales hacen que el sector pretenda alargar a todo el año los beneficios de la temporada. Unos beneficios que, dicen los empresarios, son también para la ciudad. Así lo explica Antonio Giménez, de El Antiguo, quien se queja de las «largas» que ha dado el Ayuntamiento en esta cuestión, a pesar de que ellos están dispuestos a ajustarse al canon que se imponga e incluso a «cambios que haya que hacer sobre la marcha» por posibles actividades que organice el Consistorio o incluso por motivos urbanísticos.
De la misma opinión es Raúl González, del Dindurra, quien compara la situación de Gijón con otras ciudades. «La gente que viene en invierno pregunta por las terrazas», asegura. Quizás por eso, explica González, algunos empresarios dejan las mesas en los meses en los que, sobre el papel, está prohibido. Se arriesgan a las multas, pero lo prefieren. En estos momentos es la principal reivindicación del sector, y el Ayuntamiento parece dispuesto a llegar a un acuerdo, siempre que exista «predisposición» por parte del sector. Antonio Giménez, de la Taberna El Antiguo, manifestó a EL COMERCIO que «si en Gijón se busca ser una ciudad de calidad, de servicios... ahí deben estar las terrazas durante todo el año». Según indicó, las terrazas de El Antiguo «constituyen algo lucrativo para el hostelero y un bien para el cliente». Así, apela a la idea de la Asociación de Hosteleros de pagar una cuota todo el año para tener estas instalaciones al servicio de sus clientes.





