
Ya es la décima y el festival se consolida, dicen los expertos, como uno de los mejores del mundo. De hecho, cuenta con profesores de primer orden, entre los que destacan Eduardo Egüez, experto en laúd, tiorba y guitarra barroca, y el estadounidense Paul O'Dette, primera figura mundial del laúd renacentista. Todos ellos tienen diez días para preparar lo que podría llamarse el trabajo fin de curso, una ópera que el domingo será puesta en escena en el Teatro Jovellanos.
Los ensayos de canto, de música, de actuación teatral, la escenografía y el vestuario van dando forma al montaje ideado en 1625 por su autor, Cornacchioli.
La pieza elegida es 'La Diana Schernita', obra del siglo XVII, inédita en España y que sólo se representó en una ocasión desde su creación. El festival cuenta con Massimiliano Toni, uno de los grandes directores especializados en la ópera barroca y con Deda Cristina Colonna, prestigiosa directora de escena y coreógrafa. Ambos se encargan de que las piezas encajen y, todo ello, en un tiempo récord. Bien es cierto que una orquesta barroca, La Dispersione, servirá de apoyo a los alumnos, verdaderos protagonistas del espectáculo.
Precisamente, ayer actuó La Dispersione, dentro del ciclo de conciertos de música antigua que se celebran a diario en distintos escenarios de Gijón. Una vez más la Colegiata San Juan Bautista se quedó pequeña para acoger al público interesado en escuchar a este grupo experto en obras de Juan Sebastián Bach, del que ayer interpretaron parte de su repertorio. Eso sí, con la máxima fidelidad a como lo habrían hecho sus músicos. Porque un intérprete de música antigua no se conforma con la lectura de una partitura. Dice Javier Guijarro, miembro del colectivo Asociación Música Prima, que «lo que quiere este movimiento es reproducir con la máxima exactitud posible las condiciones en las que se tocaba esa partitura en la época que fuera». De ahí que lograr réplicas exactas de los primeros instrumentos constituya el punto de partida. «Aquí no se emplean fibras, los músicos siguen recurriendo a la tripa y se procura que las maderas de los instrumentos sean las mismas».
El trabajo de estudio y documentación es por ello importantísimo. El músico bebe de las fuentes originales y trata de extraer de la partitura todos los datos posibles sobre su autor, lo que quería contar y transmitir y cómo deseaba que se hiciera. De ahí que el movimiento de música antigua se haya desarrollado de forma paralela a la evolución de las técnicas científicas aplicadas al estudio de los instrumentos musicales que emplea.
En el festival también se celebró un seminario que recrea en el Antiguo Instituto un moderno laboratorio de análisis de las piezas con el fin de reproducirlas. Una de las técnicas es el recuento de los anillos de la madera empleada.
Otras citas
No es la única oferta de música antigua y clásica que presenta el verano asturiano. Con el título de 'Atardeceres musicales 2007. La vanguardia en lo clásico', se celebran en el monasterio de Santa María de Valdediós varios recitales, organizados por el Círculo Cultural. La próxima cita será el sábado, y contará con la pianista Carmen Yepes, que interpretará composiciones de Chopin, Bach y Schumann.
La capital asturiana ya está preparada para acoger el IV Festival de Música Ciudad de Oviedo, otra gran cita para los oídos con buen gusto. El certamen arranca el mismo día 1 de agosto y se prolonga hasta el 28 y por él pasarán músicos como los violinistas David Ballesteros y Mikhail Spivak, aunque la gran protagonista será la soprano vasca Ainhoa Arteta, que actuará junto a la Orquesta Sinfónica Ciudad de Oviedo, bajo la dirección de Friedrich Haider. Será el 9 de agosto en el Auditorio Príncipe Felipe.
La oferta se extiende también al oriente asturiano. En la basílica de Santa María, en Llanes, tendrá lugar hoy, a las ocho y media de la tarde, un recital de David Hevia, al violín, y Olga Semoushina, al piano, que forma parte de un amplio programa de actividades musicales previstas en la villa.
Escenario peculiar para conciertos es también el jardín de la Quinta La Vega, de Jove, en Gijón. Hoy se celebra uno a cargo de la Orquesta Sinfónica de la ciudad, con motivo del centenario de El Musel, que promete convertirse en todo un acto social.





