
Las primeras víctimas de las inundaciones en Oxford fueron evacuadas a un estadio de fútbol cercano, donde diversas organizaciones humanitarias, entre ellas la Cruz Roja británica, les ayudaron con víveres, ropa seca y productos de higiene. Mientras, la ciudad de Windsor, una de las favoritas de la reina Isabel II, se encontraba anoche en estado de alerta, por temor a desbordamientos del mismo río Támesis.
El primer ministro británico Gordon Brown anunció que destinará 46 millones de libras (67 millones de euros) para ayudar a las zonas afectadas por las inundaciones , las peores registradas en Gran Bretaña en 60 años.
«Lo más importante es garantizar que la población esté segura», dijo Brown en su sesión semanal en la Cámara de los Comunes, en la que destacó sobre todo la necesidad de investigar las causas de las inundaciones y «aprender las lecciones» de esta catástrofe.
Se mantiene la alerta
Mientras, el Ejército está movilizado para abastecer de agua potable a 350.000 personas en las zonas afectadas por las inundaciones, que empezaron el viernes de la pasada semana, tras las lluvias torrenciales en el norte y oeste de Inglaterra y en Gales.
Tres millones de litros de agua embotellada fueron entregadas ayer a los habitantes en Gloucester, Tewkesbury y Cheltenham, las zonas más golpeadas.
Aunque el agua empezó a retroceder en algunas áreas, la Agencia de Medio Ambiente mantiene aún seis alertas por inundaciones severas, entre ellas en Gloucester, Tewkesbury, Worcester y Oxford, y 33 alertas por inundaciones menos graves en otras áreas.
Los niveles de los dos ríos más importantes de Gran Bretaña - el Severn y el Támesis - superaron ya en algunas de estas áreas los de las devastadoras inundaciones de 1947.
En Gloucestershire, unos 140.000 hogares han sido advertidos que podrían estar dos semanas sin agua, mientras los servicios meteorológicos pronostican que el Reino Unido será azotado por más lluvias esta semana, que causarán que los niveles de los ríos suban más.
Más de seiscientos tanques móviles de agua mineral fueron instalados en esta zona, donde los supermercados quedaron totalmente desprovistos de agua mineral.
Al mismo tiempo, los desbordamientos de los alcantarillados en las zonas afectadas por las tormentas suscita preocupaciones sobre la salud.
Ante la inquietud de contaminación los equipos de emergencia han hecho un llamamiento para obtener inodoros portátiles en las zonas más afectadas por las inundaciones .
Las aguas del Támesis van a alcanzar su nivel más alto en las próximas 24 horas, indicó la Agencia, pronosticando más desbordamientos.





