Este fallo se dictó a raíz de una demanda presentada por la empresa, que ejecutó las obras en el año 2001. Ferrovial fue penalizada en los pagos decididos por el Ayuntamiento con motivo de los retrasos en la construcción del recinto.
Estas demoras en la ejecución de las obras se debieron a los modificados en el proyecto y presupuesto que fue necesario introducir para ejecutar los trabajos. El Ayuntamiento veigueño, que en aquel año estaba presidido por Servanda García, decidió entonces plantear unas penalizaciones a la empresa debido a los retrasos en la culminación de los plazos, una decisión que fue recorrida por la empresa constructora.
La sentencia dictada por el TSJA da la razón a esta compañía ya que, según los argumentos reflejados en el fallo, las penalizaciones impuestas «no proceden» porque había indefiniciones en el proyecto que «justificaban» los retrasos.
El fallo establece que el Ayuntamiento deberá abonar a la citada compañía dos millones de euros «una vez vez deducidas» las cantidades que el Consistorio pagó ya a Ferrovial. En este sentido, el teniente de alcalde, Juan Santiago, aseguró ayer que el Consistorio «ya entregó a la empresa 471 millones de pesetas -2,8 millones de euros- por lo que en modo alguno aceptamos pagar ahora esos dos millones».





